La caminata del gorila, un ejercicio que imita el desplazamiento de los primates, ganó popularidad en rutinas de calistenia y entrenamiento funcional. Se destaca por trabajar la fuerza, el equilibrio y la movilidad de cadera, hombros y muñecas.
La caminata del gorila es un ejercicio físico que consiste en desplazarse en posición de sentadilla baja, imitando el movimiento de los primates. Se popularizó en clases de gimnasia, calistenia y animal flow, y se utiliza principalmente como parte del calentamiento o activación muscular.
El movimiento involucra los principales grupos musculares del cuerpo y se realiza sin necesidad de pesas ni máquinas. Según sus practicantes, mejora la fuerza, el equilibrio y la coordinación, y contribuye a la movilidad de caderas, hombros y muñecas.
Beneficios señalados por especialistas
El médico deportólogo Santiago Kweitel, director de la Diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de la Universidad Favaloro, indicó que “como pasa con otros ejercicios físicos, esta caminata tiene sus ventajas. Se destacan de los movimientos de los gorilas la capacidad de mantenerse en equilibrio y trabajar la coordinación y la movilidad que, al fin y al cabo, terminan siendo beneficios indiscutibles para el bienestar del organismo”.
Entre los beneficios mencionados por quienes lo practican se incluyen:
- Mejora del equilibrio y la coordinación, al emplear extremidades que no se usan habitualmente para moverse.
- Trabajo de la movilidad de la cadera, ya que activa flexores y extensores en diferentes planos de movimiento.
- Fortalecimiento de hombros y muñecas, debido al soporte de peso y los movimientos inusuales que se realizan con estas articulaciones.
Cómo se realiza
Para ejecutarlo, se comienza en posición de sentadilla baja, con los talones apoyados y las piernas ligeramente más separadas que el ancho de los hombros. La columna debe mantenerse neutra y el core activado. Luego se balancea el cuerpo de lado a lado, dejando que los brazos se muevan hacia adelante, y se desplaza en una dirección para luego regresar.
El Dr. Kweitel recomendó utilizar este ejercicio como preparación física y no como un entrenamiento sistemático. En caso de emplearlo como entrada en calor, sugirió continuar con otra rutina más compleja.
Precauciones
El ejercicio no es apto para personas con lesiones en tobillos, rodillas o cadera. El especialista recomendó una consulta médica previa para evaluar las condiciones personales antes de practicarlo.
