El 15 de septiembre, la reina Máxima y la princesa heredera Amalia tuvieron dificultades para bajar del Carruaje de Cristal durante el Día del Príncipe en La Haya. El evento reunió a la familia real neerlandesa con políticos para la apertura del año parlamentario.
El 15 de septiembre, tercer martes del mes, se celebró en los Países Bajos el Día del Príncipe (Prinsjesdag). La familia real neerlandesa asistió al Teatro Real de La Haya y luego saludó desde el balcón del Palacio Noordeinde. Por segundo año consecutivo, la reina Máxima y el rey Guillermo Alejandro participaron junto a sus tres hijas: las princesas Amalia, Alexia y Ariane.
Durante la llegada al Teatro Real, la princesa de Orange, Amalia, descendió del llamado «Carruaje de Cristal» con un vestido verde de manga larga con capa, la banda y la Gran Cruz de la Orden del León Neerlandés. Se sostuvo del brazo de un ayudante, pero tuvo dificultades debido a que los escalones del vehículo eran angostos y el carruaje se balanceaba. La reina Máxima, que bajó después del rey, también enfrentó dificultades similares al descender, aunque completó la acción.
El Día del Príncipe se celebra el tercer martes de septiembre y es una de las fechas principales en los Países Bajos. En esta jornada, el Senado y la Cámara de Representantes se reúnen en Estados Generales para presentar propuestas para el próximo año. El rey Guillermo Alejandro pronuncia su discurso desde el trono en el Teatro Real.
La reina Máxima eligió para esta edición una blusa negra de manga larga y una falda larga off-white, junto con la banda y la Gran Cruz de la Orden del León Neerlandés, el cabello recogido con un tocado negro, un clutch y guantes a juego.
Sus hijas menores, las princesas Alexia y Ariane, llegaron en otro carruaje acompañadas por el príncipe Constantijn y la princesa Laurentien. Ariane lució un diseño bordó de Jan Taminiau con una capa cubierta de piedras de la colección de gala de la reina, complementado con un tocado, guantes y un clutch a tono. Alexia vistió un vestido de satén verde con un sombrero morado que previamente usó su madre.
La cuenta oficial de Instagram de la casa de Orange-Nassau publicó un video del momento en que los reyes llegaron al Teatro Real.
