Antonella Semadeni, de FADA, y Elisabet Piacentini, especialista en pymes, expusieron en RDEco sobre producción agropecuaria, retenciones y presión impositiva.
En el marco del debate sobre la disponibilidad futura de divisas, Antonella Semadeni, investigadora de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), y Elisabet Piacentini, contadora y especialista en pymes, analizaron el escenario de dólares, producción e impuestos en una entrevista con Ronda de Economistas (RDEco), emitida por +Perfil.
Semadeni se refirió al potencial del sector agropecuario y estableció una comparación con el aporte de Vaca Muerta: “Está bueno también hablar de vaca viva”, declaró.
El potencial del agro para generar dólares
La especialista explicó que, según estimaciones de FADA, una reducción de las retenciones podría impulsar la producción y las exportaciones: “Tendríamos un aumento en la producción y, en consecuencia, también un aumento en la exportación de granos y de mayor valor agregado, biocombustibles, proteína animal”.
En ese sentido, señaló que el agro podría alcanzar una generación adicional de divisas similar a la proyectada para Vaca Muerta: “También alcanzamos los 30 mil millones de dólares”.
Semadeni agregó: “Si seguimos con estas medidas y no volvemos quizás a viejos esquemas de restringir exportaciones, precios cuidados, retenciones, que son cuestiones que desincentivan la producción, todo va encaminado a un mayor flujo de dólares para nuestro país”.
Presión impositiva y el impacto sobre las pymes
El debate también se trasladó al sistema tributario. Piacentini advirtió sobre el peso de los impuestos para quienes desarrollan actividades dentro de la economía formal: “Siempre en Argentina se habla de que hay mucha presión impositiva”.
Según explicó, al considerar exclusivamente a los sectores que efectivamente tributan, “el porcentaje de esa presión impositiva sobre el sector formal es más del 40%”.
La contadora también cuestionó la composición de la estructura tributaria: “No solo hay mayor presión impositiva, sino que la composición de los impuestos es muy mala”. En particular, señaló el peso de los tributos indirectos: “Tenemos muchos impuestos, si se quiere, indirectos, que gravan, por ejemplo, el consumo, que son además regresivos”.
Sobre el impuesto al débito y crédito, conocido como impuesto al cheque, sostuvo: “Es uno de los impuestos que se consideran justamente indirectos y que hay que justamente ir hacia la baja”.
Piacentini también incluyó entre los impuestos distorsivos a las retenciones, Ingresos Brutos y débitos y créditos: “Retenciones, que tienen un desincentivo a la producción y a la exportación”, mientras que Ingresos Brutos “es un impuesto en cascada y es muy regresivo” y débitos y créditos “desincentiva lo que es la formalización”.
Finalmente, al comparar el IVA argentino con el de otros países, remarcó: “Realmente tenemos un IVA muy alto”, y aclaró que la alícuota reducida del 10,5% alcanza solamente a determinados alimentos.
