El presidente Javier Milei se encuentra escribiendo un libro en la residencia de Olivos que relaciona el desarrollo económico con la teología, el capitalismo con el paraíso en la Tierra y la prosperidad con la obediencia espiritual, según declaraciones y escritos difundidos durante su última visita a Nueva York.
El presidente de la Nación, Javier Milei, se encuentra escribiendo un libro en la residencia de Olivos desde hace varios meses, según se conoció a partir de su última visita a Nueva York. Durante esa gira, Milei pronunció una paráfrasis en el instituto Yeshiva Darchei Torah, en Queens, donde recibió un premio: “La vida y el bien de un lado, la muerte y el mal del otro. No hay tercer camino. No se dejen engañar. O eligen el bien o eligen el mal. Si elegimos el bien, prosperamos. Si elegimos el mal, nos hundimos. No hay mucho más que hacer. Está todo dentro de nuestras manos”. Esa cita forma parte del epílogo del libro que el mandatario está redactando.
El texto, ya leído parcialmente para alumnos del colegio ORT, propone vincular el desarrollo económico con la teología, el capitalismo con el paraíso en la Tierra y la prosperidad con la obediencia espiritual. Según lo que se sabe, Milei criticará a colegas que reducen todo a términos de eficiencia económica y desdeñan las consideraciones divinas.
En paralelo, el presidente ha delegado en su hermana la gestión política y administrativa, y en el ministro Luis Caputo y su equipo la macroeconomía. Milei mantiene una alta actividad en redes sociales y realiza giras internacionales.
En una entrevista con Bloomberg TV, al ser consultado sobre si le preocupaba la recesión, Milei respondió que no, lo que generó aplausos de algunos asistentes. Tras la entrevista, el riesgo país superó los 600 puntos básicos. La actividad económica cayó 2,9% en julio, la mayor contracción mensual en seis años, con retrocesos en industria, comercio y construcción. La confianza industrial descendió en agosto, la producción metalúrgica se derrumbó 6,1% y sectores como minería, hidrocarburos y finanzas perdieron cerca de 26.000 empleos desde noviembre de 2023. Crecieron el cuentapropismo y la informalidad. La pobreza se incrementó 4,1 puntos porcentuales y llegó al 32,3% en el primer semestre. Los salarios privados apenas superaron a la inflación en los últimos treinta días, mientras que las tarifas subieron 7 puntos por sobre ese índice. El consumo masivo descendió 1,5% en agosto y acumula una baja de 2,7%. La morosidad no ha cedido y la inversión tuvo una caída interanual del 11%.
El ministro Caputo atribuyó estos resultados a factores climáticos y al Mundial de Messi. Desde el medio La Derecha Diario se acusó al entrevistador de Bloomberg de ser “un operador británico” y se sostuvo que Milei lo había “humillado”.
La exsubdirectora gerenta del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, elogió la motosierra fiscal de Milei pero sugirió retoques: “El Gobierno está siendo mucho más cauteloso de lo que debería a la hora de comprar dólares para aumentar sus reservas… Debería permitir que el tipo de cambio nominal se mueva más. Eso, combinado con una política fiscal y una política monetaria que eviten que esa depreciación se refleje directamente en los precios, generará una cierta depreciación del tipo de cambio real. Creo que es importante que lo hagan”. Estas declaraciones coinciden con la visión de economistas locales de ideología liberal.
El domingo pasado, el articulista Jorge Liotti reveló en una crónica cómo fue el fin de semana previo al auxilio de Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, y cómo se evaluó en el Ministerio de Economía la reinstauración del cepo cambiario. Bessent detuvo con un tuit esa posibilidad minutos antes de que abrieran los mercados.
Milei tiene un año para demostrar que su modelo no es una proyección de la actual situación económica.
