El presidente Javier Milei viajó a San Pablo el 25 de julio para el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro. La posible victoria del hijo del exmandatario Jair Bolsonaro en Brasil plantea un escenario de competencia por la atención de Estados Unidos en Sudamérica.
El presidente Javier Milei viajó a San Pablo el 25 de julio para participar del lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a la presidencia de Brasil. Durante el evento, Milei definió a Flávio Bolsonaro como la persona que puede frenar a Luiz Inácio Lula da Silva.
La relación de Milei con el gobierno de Lula da Silva, presidente del principal socio comercial de Argentina, ha estado marcada por declaraciones directas. En ese contexto, la posible llegada de Flávio Bolsonaro a la presidencia de Brasil en 2026 generaría un doble efecto, según analistas.
Por un lado, consolidaría un giro hacia la derecha en la región y fortalecería la sintonía bilateral entre Argentina y Brasil. Por el otro, Argentina dejaría de ser el principal aliado de Estados Unidos en Sudamérica, ya que Washington podría priorizar a Brasil, con un PBI siete veces mayor, 215 millones de habitantes, la Amazonia, el 90% de las reservas mundiales de niobio, litio y petróleo del presal.
Actualmente, Argentina es el referente de Estados Unidos en la región por afinidad ideológica y necesidad financiera. Sin embargo, si Brasil vuelve a ser gobernado por la derecha y con orientación pro-estadounidense, el interés de Washington podría reorientarse hacia el gigante continental.
Flávio Bolsonaro iniciaría un mandato con cuatro años por delante, mientras que Milei entra en la zona de desgaste de su poder, con la incertidumbre de lograr la reelección en 2027 en medio de una economía golpeada y recesiva y de una traumática transformación de su matriz productiva.
La geopolítica no es lineal ni las fidelidades de las grandes potencias son garantía de amor eterno. Se trata de intereses, no de amistades.
Para Estados Unidos, ¿quién resultará más atractivo como poder económico y político en la región? ¿Qué papel en el equilibrio de fuerzas jugará China, principal socio comercial de Brasil con más de 150 mil millones de dólares de intercambio y de quien depende el agronegocio que vota a Bolsonaro? ¿Qué significado estratégico tiene Brasil, con 2.200 kilómetros de frontera con Venezuela, como gendarme para contener una crisis migratoria o militar en el Caribe Sur?
Muchas preguntas en una realidad telúrica e incierta. La complejidad va mucho más allá del folklore futbolístico donde Argentina sacó ventaja en los últimos mundiales, pero Brasil sigue siendo Brasil, el pentacampeón que en cualquier momento arma un equipo con hijos dilectos de Pelé, Garrincha, Ronaldinho, Rivellino, Ronaldo, Neymar, Zico, Romário y Sócrates.
(*) Director de Radio Jai
