El cosecretario general de la CGT, Cristián Jerónimo (Vidrios), participó este viernes como expositor en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Fue el único dirigente sindical en el evento. En su intervención pidió construir puntos de encuentro entre empresarios y sindicatos, y sostuvo que el Gobierno debe convocar a los representantes de los trabajadores antes de tomar decisiones que afecten el empleo. El ministro de Economía, Luis Caputo, también expuso por videoconferencia y se refirió al riesgo país.
El cosecretario general de la CGT, Cristián Jerónimo (Vidrios), participó este viernes como expositor en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Fue el único dirigente sindical que intervino en el evento.
En su exposición, Jerónimo afirmó: «Nos debemos tanto el sector empleador como el sector sindical poder volver a construir esos puntos de encuentro. Hasta en la disidencia se puede construir». Y agregó que es necesario «construir ámbitos de diálogo, consenso y negociación por el bien de la Argentina».
El dirigente sostuvo que «todos podemos aportar a la estabilidad, todos tenemos el deber de aportar a la estabilidad. Pero no alcanza con la estabilidad económica. No sirve de nada tener estabilidad macroeconómica si no hay estabilidad productiva, si no hay estabilidad institucional y si no hay estabilidad social que tenga una proyección de desarrollo».
Asimismo, señaló que «el Gobierno tiene que asumir un papel activo y escuchar a quienes representan a los trabajadores antes de tomar decisiones que impacten sobre el empleo y las condiciones laborales». Y aclaró: «No creemos en el Estado subsidiario, pero tampoco creemos en un Estado que se desentienda de los problemas estructurales de la sociedad».
En el mismo coloquio, el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, expuso por videoconferencia desde París, donde participa en el Argentina Week. Caputo se refirió al aumento del riesgo país y lo vinculó al riesgo político y «el temor a volver al infierno».
Respecto al plan económico, el ministro afirmó: «Lo más importante es que se logró una estabilidad, donde parecía que nada era posible». Y añadió: «Algo que se dice poco es que logramos hacerlo respetando la propiedad privada y la santidad de los contratos. Estábamos acostumbrados y normalizados a planes como el ‘Corralito’, el ‘Bonex’, y eso generó un daño terrible».
Caputo sostuvo que esas medidas generaban crisis en el mediano plazo, ya que la clase política no quería asumir el costo del ajuste necesario, lo que derivaba luego en un ajuste con peores consecuencias. Según el funcionario, esto conllevó un daño fenomenal: una moneda en la que los argentinos tienen poca confianza para ahorrar y una dirigencia política desprestigiada por sus propias decisiones.
