El especialista en energía Luis Bolomo expuso en la Ronda de Economistas de +Perfil el impacto del régimen de incentivos y el rol de la inversión privada en gasoductos.
El desarrollo de Vaca Muerta atravesó distintas etapas hasta convertirse en uno de los principales motores de la producción energética argentina. Luis Bolomo, especialista en energía y producción, recordó que el yacimiento «se descubrió hace más o menos 20 o 25 años» y que, durante años, la producción no convencional avanzó sin modificar significativamente el escenario energético.
En la Ronda de Economistas (RDEco) de +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Bolomo explicó que el cambio se aceleró en los últimos años, especialmente con la llegada del RIGI. «En los últimos años lo que sucedió y fundamentalmente consecuencia del RIGI fue esto», sostuvo. En ese proceso, Vaca Muerta alcanzó un peso central en la producción petrolera: «Hoy Vaca Muerta produce el 70% del petróleo nacional».
Vaca Muerta, RIGI e infraestructura gasífera
Bolomo también destacó la expansión de la infraestructura gasífera. «Por primera vez en la Argentina se están construyendo grandes gasoductos privados», afirmó, y remarcó el papel de la inversión privada: «El Estado terminó no poniendo un mango».
El avance de los gasoductos, señaló, demuestra que la falta de recursos públicos no necesariamente impidió la ejecución de obras estratégicas. «Apareció la plata y se están haciendo los gasoductos», resumió.
Equipamiento importado y desarrollo de proveedores argentinos
Uno de los principales desafíos está en el origen de los equipos utilizados por la industria. Bolomo reconoció que «los grandes equipos son extranjeros», pero consideró que el desarrollo de Vaca Muerta también implica un proceso de aprendizaje tecnológico para la Argentina.
Para graficar la complejidad de la actividad, explicó que la presión utilizada en la fractura hidráulica alcanza niveles muy superiores a los habituales en otras actividades industriales. «La presión de fractura es de 15.000 PSI», señaló, y agregó: «También vamos a recorrer un proceso de aprendizaje para algo que es absolutamente nuevo».
El especialista sostuvo que la experiencia acumulada en el país ya permitió reducir los costos de producción. «La Argentina bajó el costo de producción no convencional consecuencia de la aplicación del conocimiento científico en la Argentina y del conocimiento de las empresas acá», afirmó.
Ese proceso, según Bolomo, permite pensar en una futura fabricación local de equipamiento: «Hoy estamos produciendo el oil and gas a un costo similar al de Estados Unidos» y «estoy convencido que como consecuencia de la capacidad argentina, en ciertos años vamos a llegar a producir ese tipo de equipamiento».
Su conclusión apunta al potencial de la industria nacional: «Creo en eso porque la capacidad industrial argentina es importante».
