Un biólogo del CONICET indicó que la mortandad de ballenas en la zona es fluctuante y que aún se esperan los resultados de los estudios para determinar las causas.
En Puerto Madryn, siete ballenas adultas fueron halladas muertas en un lapso de cinco días, según informó el biólogo marino e investigador del CONICET Mariano Coscarella. Los ejemplares fueron encontrados en cercanías de las calles Roca y 9 de Julio, Playa Kaiser, la Curva del Indio, Playa Paraná y el área entre Prefectura y el Club Náutico Atlántico Sud.
Coscarella señaló que «la mortandad de ballenas en la zona suele ser un fenómeno fluctuante» y que «viene siendo creciente, pero no hay números precisos». Agregó que «podés tener un año en que no haya ballenas adultas muertas, y en cambio hemos tenido con hasta 30 muertes a lo largo de toda la temporada».
El ciclo de ballenas en Madryn se extiende de junio a diciembre. Desde 2003, el Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral (PMSBFA) registra los movimientos de ballenas en la zona y, en casos de muertes, agenda los resultados de los estudios de muestras.
«Lo particular de lo ocurrido en los últimos días es que se registraron las muertes de 7 ballenas adultas en muy poco tiempo, desde el jueves pasado, y eso resulta ciertamente inusual», resumió Coscarella.
El biólogo indicó que en los primeros meses de la actual temporada se registraron muertes de varias crías de ballenas. Los estudios determinaron la presencia de «erisipela como responsable de lesiones que empezaron como infecciones localizadas, y luego llevaron a septicemias mortales».
«Ahora en el caso de estas ballenas que han muerto en estos días, recién se están realizando estudios», por lo que «todavía no se puede adjudicar estas muertes a la misma causa que terminó con las crías en su momento», agregó.
También se esperan resultados de estudios que puso en marcha la provincia para determinar las condiciones del agua, los cuales aún no han concluido.
Respecto de las biotoxinas derivadas de la marea roja, que las ballenas reciben en su proceso natural de alimentación, Coscarella mencionó que juegan un papel importante en estos casos y que la presencia de esas microalgas en las aguas atlánticas va en aumento.
En el caso de ballenatos, el peor año fue 2012, con un récord de 113 crías muertas. Las autoridades en Madryn señalan que de encontrarse con ballenas varadas en la playa, vivas o muertas, debe darse aviso de inmediato a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y a la Secretaría de Ambiente de Chubut, teléfono 280-4670760.
