Justo Fernando Barrientos, imputado por el ataque incendiario en un hotel familiar de Barracas que causó la muerte de tres mujeres, prestó declaración este lunes desde el penal de Ezeiza. Negó haber arrojado un explosivo casero y afirmó no recordar detalles de la madrugada del 6 de mayo de 2024.
A cinco meses del ataque incendiario en un hotel familiar de Barracas que provocó la muerte de tres mujeres y dejó una única sobreviviente, el principal acusado, Justo Fernando Barrientos, declaró por primera vez en el juicio oral. Lo hizo de forma remota desde el penal de Ezeiza, a través de una pantalla, durante la audiencia de este lunes.
En su breve intervención, Barrientos negó haber arrojado un explosivo casero dentro de la habitación que compartían las víctimas. «No inicié el fuego», afirmó. También sostuvo que no manipuló nafta ni pintura, y que no recordaba detalles de la madrugada del 6 de mayo de 2024. Se negó a responder preguntas de las partes.
El imputado manifestó sentir «respeto hacia ellas y la diversidad» y dijo que nunca hablaba de «cuestiones personales ni gustos sexuales» con nadie. Asimismo, se refirió a los vecinos del hotel que declararon haberlo visto golpear a una de las chicas mientras ella intentaba apagar las llamas de su cuerpo.
La declaración de Barrientos se produjo después de que, en audiencias previas, los bomberos y peritos especializados en incendios afirmaran ante el tribunal que el fuego que mató a Pamela Fabiana Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y que hirió gravemente a Sofía Castro Riglos, fue intencional.
El relato policial sobre su detención indica que Barrientos fue hallado encerrado en un baño de la terraza del edificio, con un cuchillo en la mano y una herida cortante en el cuello que los médicos del Hospital Argerich catalogaron como autoagresión. No intentó ayudar ni pedir auxilio tras el ataque, según consta en el expediente.
Esta fue la última audiencia antes de los alegatos, previstos para los próximos 26 y 28 de octubre. El fiscal Juan Manuel Fernández Buzzi y las tres querellas buscarán una condena por homicidio agravado por violencia de género y por odio hacia la orientación sexual de las víctimas.
Testigos excluidos
En la audiencia previa, el tribunal decidió no admitir cuatro testimonios ofrecidos por Luciana Sánchez, abogada que representa a la única sobreviviente. Se trata de las periodistas Adriana Carrasco y Marta Dillon, integrantes de Amnistía Internacional y de la cooperativa Yo No Fui. El objetivo de la querella era incorporar voces expertas para dimensionar la violencia estructural que sufren las lesbianas en el país. Los jueces consideraron «innecesario» escucharlos.
Para la querella, probar un crimen de odio exige demostrar una raíz de discriminación histórica. Durante las audiencias previas, vecinos del hotel declararon sobre el hostigamiento que sufrían las víctimas por ser lesbianas. Ahora, la última palabra la tendrán los jueces.
