El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que la suba del riesgo país correlaciona con la crisis internacional y que el programa financiero está cerrado hasta 2027. Además, anticipó que se podría usar el swap con China para afrontar vencimientos.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, sostuvo que la suba del riesgo país «correlaciona 100% con la crisis internacional» y que el mercado está «castigando por demás» a la Argentina. Lo dijo durante su participación en la 3ª Cumbre Aseguradora de la Argentina.
«El riesgo país de la Argentina está subiendo desde hace varias semanas y eso está 100% correlacionado con la crisis internacional», declaró el funcionario. Explicó que el contexto internacional es «híper adverso» debido a problemas de sostenibilidad de la deuda en el mundo desarrollado, el aumento de los commodities, la guerra en Medio Oriente y la suba del petróleo. «Las tasas de interés se pusieron de punta con aumentos en Estados Unidos y Japón, y además hay precios que subieron y meten presión inflacionaria», agregó.
Furiase consideró que el riesgo país de Argentina está siendo «castigado de más» por la historia del país. «En el mercado decimos que Argentina tiene un beta amplificado, porque cuando va bien tiene impacto positivo mayor y cuando va mal también tiene un impacto mayor a causa de la historia», explicó.
Respecto del programa financiero, el secretario afirmó que «está cerrado» para 2026 y 2027, y que el único punto a superar es la refinanciación de US$ 5.000 millones en BONAR. Además, indicó que el Tesoro Nacional cuenta con una reserva que, en caso de ser necesario, se utilizará para comprar dólares al Banco Central y pagar vencimientos. También anticipó que si es necesario se podrá «tomar un tramo» del swap con China para afrontar los compromisos.
En cuanto a las proyecciones, Furiase estimó que el saldo comercial será de US$ 24.000 millones en 2026 y que puede llegar a US$ 51.000 millones en 2027. Con este flujo de dólares y el superávit fiscal, afirmó que el peso continuará fortaleciéndose y descartó una devaluación. «No hay ningún indicador objetivo que muestre que hay atraso cambiario», enfatizó.
El funcionario reiteró la proyección del Gobierno de contar con herramientas financieras por US$ 125.000 millones para hacer frente al año electoral, por lo que descartó volatilidad cambiaria o de tasa de interés. Por último, afirmó: «Tarde o temprano el mercado se convencerá de que Javier gana caminando y eso no está priceado en los precios».
