El evento gastronómico que reúne a cocineros y productores alrededor del fuego se llevó a cabo del 10 al 12 de octubre en el Hipódromo de Palermo, con 30 parrillas y 16.000 asistentes. La organización confirmó que volverá el año próximo.
El festival gastronómico Meat & Fire se realizó en Buenos Aires del 10 al 12 de octubre pasados, en el Hipódromo de Palermo, con la participación de 30 parrillas distribuidas en 20.000 metros cuadrados. El evento, originado en Barcelona en 2023, tuvo su primera edición fuera de España y contó con 16.000 asistentes en tres días, según informó la organización.
La cita fue organizada por Iñaki López de Viñaspre, presidente de Meat & Fire y fundador del Grupo Sagardi, y Pablo Rivero, emprendedor gastronómico a cargo de Don Julio y El Preferido, quien se desempeñó como vicepresidente y responsable local. En junio, Buenos Aires había participado como ciudad invitada en la cuarta edición de Barcelona, y cuatro meses después el evento se trasladó a la capital argentina.
“¿Por qué no hacerlo precisamente en una de las grandes capitales mundiales de la carne y del fuego?”, se planteó López de Viñaspre. Para el presidente, la ciudad era “el lugar más natural y, al mismo tiempo, el más desafiante” para salir de Barcelona, con muchos años de trabajo del grupo en el país y un conocimiento profundo del mercado local.
El festival reunió a cocineros de Argentina, el País Vasco, Italia, Brasil, México, Japón y Colombia, entre otros. Algunas parrillas funcionaron con llama y otras solo con brasas, con maderas distintas y cocciones de muchas horas. Entre las preparaciones se incluyó una picaña ahumada durante tres horas en un gancho, un cerdo cocido bajo tierra con una técnica ancestral y un tomahawk argentino acompañado con porotos de Brasil.
“Buscábamos cocineros que tuvieran algo que explicar a través del fuego”, señaló López de Viñaspre. El presidente destacó la vaca de pastura al asador de Leandro Loureiro, de EJM Chuletería, y la lengua de vaquillona marinada y ahumada de Juan Gaffuri, de Elena.
Sebastián Cardamoni, chef de Fogón Asado, presentó la marucha ahumada con choclo cocido a las brasas y puré de coliflor. Vic Achával, chef de Manso, armó un taco crocante al malbec con yogur de tomillo y menta, picaña ahumada, romesco rústica, choclos asados en Josper, pebre y una reducción de vino tinto, cerrado con una sal de umami hecha con pieles de cebolla y ajo, alga nori y tomates secos.
“Mientras el fuego trabaja, compartimos momentos, conversamos, interactuamos con amigos, conocemos gente nueva y creamos vínculos”, describió Pedro Nunes, de Nunes Parrilla, en San Pablo. Para el cocinero, este formato muestra que la cocina a las brasas puede ser refinada y tener una esencia propia.
La organización confirmó que Meat & Fire se repetirá el año próximo y evalúa qué ciudad del mundo será la invitada. “Ahora toca analizar esta primera edición, aprender mucho de ella y empezar a imaginar la siguiente”, sintetizó López de Viñaspre.
