Según la Encuesta de Turismo Internacional del Indec, entre julio y septiembre los argentinos gastaron US$1595,5 millones en el exterior, mientras que los turistas extranjeros gastaron US$677,1 millones en el país.
El déficit de la balanza turística argentina alcanzó los US$918,4 millones en el tercer trimestre de 2025, de acuerdo con la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) difundida este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En el período, 1.026.200 argentinos viajaron al exterior y gastaron US$1595,5 millones, mientras que 689.300 turistas extranjeros visitaron el país y gastaron US$677,1 millones.
El saldo negativo representa un aumento del 3,3% respecto de los US$889,3 millones registrados en el mismo trimestre de 2024.
La ETI indica que, por vía aérea, ingresaron 609.400 turistas extranjeros por los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, un 18,5% más que en el mismo trimestre del año anterior. En tanto, 955.900 argentinos volaron desde esos aeropuertos, un 7% menos que en igual período de 2024.
El ministro de Economía, Luis Caputo, publicó en su cuenta de la red social X datos correspondientes a septiembre: el turismo receptivo creció 15,3% interanual, con la llegada de unos 432.200 extranjeros, y el turismo emisivo retrocedió 13,2% interanual, con 613.100 argentinos que viajaron al exterior.
Lorenzo Sigaut Gravina, director de análisis macroeconómico de Equilibra, declaró: “Uno de los indicadores que más miro es el de la vía aérea. En septiembre también se registró una caída del turismo emisivo del 5,7%. Era una cifra que todavía no se veía en negativo y que ahora empezó a caer. Esta es una tendencia que se consolida, tal vez por la falta de ingresos de la población en la Argentina, los problemas de mora o no llegar a fin de mes. Esto hizo que la posibilidad de viajar al exterior se redujera, más allá de que el tipo de cambio real está parecido al año pasado”.
El dólar oficial minorista cerró este lunes a $1560, con un alza acumulada del 5,4% en el año, mientras que la inflación acumulada hasta septiembre fue del 23,6%, según datos oficiales.
Sigaut Gravina agregó: “Es interesante que, a pesar de que la Argentina está cara para los extranjeros, aumentó el turismo receptivo. Habrá que ver si la Argentina se puso de moda nuevamente y los extranjeros están más tranquilos al venir al país. Pero es una realidad que eso también se está recuperando y creciendo a un ritmo fuerte, lo que es positivo”.
En septiembre, los turistas extranjeros que más visitaron el país fueron brasileños (113.800, +22,3% interanual), seguidos por uruguayos (78.100, +11,2%), visitantes de otros países de América (59.800, +25%), chilenos (52.300, +3,4%), europeos (42.400, +13,8%), paraguayos (34.200, +4,3%) y estadounidenses o canadienses (25.800, +26,2%).
Los destinos elegidos por los argentinos en septiembre fueron Brasil (124.000 turistas, -20,1% interanual), Europa (94.000, -10%), resto de América (88.800, +8,1%), Chile (83.500, -32,3%), Paraguay (67.900, -17,3%), Uruguay (57.300, -9,7%) y Estados Unidos y Canadá (50.700, +0,3%).
María Castiglioni, directora de C&T Asesores Económicos, sostuvo: “Salvo en momentos muy puntuales, como durante el cepo cambiario, la Argentina siempre tuvo más turistas que salían del país que extranjeros que ingresaban. La magnitud del déficit cambia según el período. Lo vimos durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando fue más pronunciado, y también en otros momentos, como en 2025. Tiene una correlación con el tipo de cambio real y, obviamente, con el nivel de actividad. También pueden influir otros factores, como las políticas de fomento al turismo. Lo que estamos viendo en los últimos tiempos es que sigue habiendo déficit, pero se está reduciendo la cantidad de argentinos que viajan al exterior y está aumentando la llegada de turistas del resto del mundo a la Argentina”.
La economista añadió que para revertir el déficit turístico sería necesario un tipo de cambio más alto, que estimó en torno a los $4000 a precios actuales: “Ajustado por la inflación local e internacional, sería comparable al tipo de cambio que teníamos en la salida de la convertibilidad o al pico que alcanzó el dólar blue durante el gobierno de Alberto Fernández”.
