El expresidente del Gobierno español entre 1982 y 1996 repasó su niñez en una entrevista televisiva y recordó el presagio de una adivina sobre su futuro político.
El ex presidente del Gobierno de España Felipe González, de 84 años, recordó su infancia en una entrevista emitida en 2022 en el programa Lo de Évole, de La Sexta. González gobernó entre 1982 y 1996, un período de trece años y medio que constituye el mandato más extenso de la democracia española.
Orígenes familiares
Nacido el 5 de marzo de 1942 en el barrio sevillano de Bellavista, González fue el segundo de cuatro hermanos. Su padre, Felipe González Helguera, era tratante de ganado y regentaba una vaquería familiar. «Era un hombre silencioso, un silencio que venía de su experiencia de amargura durante la Guerra Civil», afirmó el exmandatario.
Sobre su madre, Juana Márquez Domínguez, declaró: «Mi madre era una mujer muy alegre, muy despierta y muy emprendedora». Y agregó: «Se había puesto a trabajar a los 12 años y le costaba incluso leer. No había terminado los estudios primarios, pero tenía tanta gracia que me decía: ‘Léeme esto, que no encuentro la ‘jafa’ y me hartaba de reír».
González definió a su madre como «el auténtico motor emocional de la casa» y señaló que inculcaba a sus hijos la importancia de la educación. No obstante, admitió: «Era un niño bastante normal. No me gustaba demasiado el colegio fuera de las clases obligatorias porque prefería estar en la calle».
El presagio y la vocación política
El ex presidente relató una anécdota ocurrida a los 12 años: «Cuando tenía 12 años fui con mi madre a una adivina y le dijo que su segundo hijo llegaría a ser grande en España y en el extranjero». Según contó, recordó esas palabras al asumir la presidencia, cuando su madre ya había fallecido.
Juana Márquez murió el 20 de abril de 1981, a los 71 años, un año antes de que su hijo llegara al Gobierno. «Mi madre iba a todos los actos en los que yo estaba. Iba a los mítines, iba a todas partes», rememoró.
En cambio, su padre nunca asistió a un acto público de González. «Salí del Palacio de la Moncloa y él no había ido nunca a un acto público en el que yo estuviera, y obviamente mi padre no fue a verme a Madrid en los muchos años que estuve de presidente», confesó.
También recordó una frase paterna: «Recuerdo que tenía 7 u 8 años, estábamos jugando en casa y mi padre, que salía a trabajar a las 4 de la mañana, pasó y mirando de reojo me dijo: ‘Qué pan más a lo tonto coméis'». Y añadió: «Mi padre me recordaba que comía el pan a lo tonto, que no trabajaba suficiente y esa frase me guio en toda mi trayectoria profesional».
Su padre falleció en marzo de 1999, a los 90 años. González lo despidió con las palabras: «Ha muerto un buen hombre, una buena persona y un gran cántabro duro».
El ex presidente descubrió su vocación política al ingresar a la Universidad de Sevilla para estudiar Derecho.
