El republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico realizan sus últimas actividades de campaña en una reñida contienda por el Senado de Estados Unidos en Texas. El presidente Donald Trump tiene previsto intervenir por teléfono en seis telemítines.
El republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico llevan a cabo este fin de semana sus últimas actividades de campaña en una reñida contienda por el Senado de Estados Unidos en Texas, estado que no se esperaba que fuera un punto central de las elecciones de mitad de mandato.
Paxton, fiscal general estatal desde hace varios años y quien derrotó al senador republicano John Cornyn en las primarias de este año con el respaldo de Trump, advirtió a los votantes sobre la posibilidad de restaurar el control demócrata del Capitolio.
“La izquierda de este país se vuelve cada vez más radical”, afirmó Paxton el sábado por la mañana en Fort Worth. La elección, dijo a sus simpatizantes, “se decidirá por un margen mínimo” y consiste en rechazar “cada idea peligrosa que los demócratas de todo el país impulsan en este momento”.
Talarico, legislador estatal, tenía previsto convocar un acto para reunir apoyo en Houston la tarde del sábado.
La votación anticipada se acerca a su conclusión en varios estados. Los totales de votos emitidos de manera anticipada eran de cerca de 50 millones al entrar el fin de semana.
Trump estará al teléfono, no en el escenario
El presidente se apartó el sábado de los mítines presenciales en favor de eventos virtuales. Tenía programado intervenir por teléfono en seis telemítines después de pasar la mañana y las primeras horas de la tarde en el club de golf en West Palm Beach, Florida. La Casa Blanca ofreció pocos detalles sobre qué esperar, pero el presidente suele participar en este tipo de llamadas, una diferencia respecto de sus discursos en mítines, que a menudo se prolongan por más de 90 minutos.
El presidente ha intensificado su actividad en las semanas finales de octubre con mítines en todo el país, incluso en estados que ganó con holgura en cada una de sus tres campañas. Tiene previsto realizar mítines el domingo en Iowa y Kansas que fueron programados, cancelados y luego reprogramados.
El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, quien se convertiría en presidente de la Cámara si los demócratas ganan la mayoría, estuvo en el 2do Distrito Parlamentario de Virginia haciendo campaña con la exrepresentante Elaine Luria, quien se enfrenta de nuevo a la representante republicana Jen Kiggans. Luria perdió su escaño ante Kiggans hace cuatro años.
“Vamos a luchar duro todos y cada uno de los días por unos Estados Unidos asequibles”, declaró Jeffries.
En Virginia, Jeffries prevé el control demócrata
Jeffries arremetió contra los republicanos por llenar un “cementerio de promesas incumplidas” y reiteró su compromiso de someter a votación la reversión de los recortes republicanos a la atención médica, aprobar amplias leyes de derechos de voto y limitar las acciones militares de Trump contra Irán.
“Desde el primer día, vamos a exigirles cuentas a los corruptos”, sostuvo, al prever una agresiva supervisión del gobierno de Trump. Mencionó específicamente al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, quien ha irritado a demócratas y republicanos, entre otras acciones, con su reestructuración de la cúpula militar y los despidos de generales de alto rango y otros oficiales.
“Con la mayoría, una de las primeras cosas que vamos a hacer es echar a Pete Hegseth de la ciudad”, afirmó Jeffries, provocando el que quizá fue el rugido más fuerte de su discurso de 11 minutos.
El distrito del sureste de Virginia es uno de los más competitivos en un mapa de distritos en disputa por la Cámara de Representantes que los demócratas han intentado ampliar para apuntar a al menos 60 escaños. Trump ganó muchos de ellos por márgenes de dos dígitos en 2024.
Paxton se apoya en etiquetar de extremista a la izquierda
Texas fue quizá el primero de esos casos atípicos en ser reconocido como verdaderamente competitivo.
Paxton, acosado por años de controversia pero respaldado por Trump, se ha centrado en presentar a Talarico como el rostro de una agenda de extrema izquierda y de operadores de poder en Washington como Jeffries y el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, representante demócrata de Nueva York.
“No exagero cuando digo que, si perdemos Texas, perdemos Estados Unidos”, dijo Paxton. “Por eso estamos luchando. Este es nuestro tiempo, nuestro momento para trazar nuestra línea en la arena que generaciones de patriotas trazaron antes que nosotros”.
Instó a los republicanos a igualar la entusiasta participación demócrata en la votación anticipada. Luego hizo una petición más.
“Recen por nuestro Texas”, dijo. “Recen por mí”.
Los demócratas enfrentan nueva turbulencia en Michigan
Se esperaba que el candidato demócrata al Senado Abdul El-Sayed y la exrival en las primarias Haley Stevens hicieran campaña juntos el domingo con el representante James Clyburn, pero eso está en duda.
Después de que Stevens renovó sus críticas contra El-Sayed, su campaña ya no la recibe bien en los eventos, según una persona familiarizada con el asunto que pidió el anonimato para hablar de temas internos.
Sin embargo, Antjuan Seawright, asesor de Clyburn, señaló que el congresista aún invitaba a ambos a acompañarlo a la iglesia el domingo por la mañana.
Ni Stevens ni su portavoz respondieron a mensajes de texto en los que se les preguntaba si ella todavía planeaba asistir.
Stevens ha exigido que El-Sayed condene un anuncio que vincula el apoyo de Estados Unidos a Israel con el aumento de los precios de los comestibles y que también aborde preocupaciones sobre su retórica pasada, que ha inquietado a algunos votantes judíos.
