El Ministerio del Agro de Misiones releva daños en cultivos por granizo y tormentas asociadas al fenómeno de El Niño. Productores y funcionarios reportan afectaciones puntuales en tabaco, hortalizas, té y yerbales, y advierten sobre la persistencia de las condiciones climáticas.
El Ministerio del Agro de Misiones realiza un relevamiento de los daños en cultivos ocasionados por granizo y tormentas intensas vinculadas al fenómeno de El Niño. Así lo informó Luciana Imbrogno, subsecretaria de Producción Vegetal de la provincia, quien señaló que el panorama es desparejo: algunas zonas no registran afectación y otras, especialmente desde Campo Viera hacia el norte, sí presentan pérdidas.
Imbrogno explicó que octubre es el mes de mayores precipitaciones en Misiones y que a las lluvias habituales se sumaron las condiciones récord del llamado Súper Niño. El relevamiento tiene como objetivo formalizar el reclamo de auxilio financiero ante el Comité Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario, en el marco de la ley de emergencia agropecuaria.
Roberto Buser, productor yerbatero y representante de Misiones en Coninagro, declaró: “Yo no recuerdo este granizo, ni tampoco estas lluvias, y eso que me acuerdo de 1982 donde hubo un Niño muy fuerte, estamos preocupados porque esto va a seguir”. Buser indicó que por ahora solo hay efectos puntuales sobre las plantas de yerba mate en algunas regiones, pero la preocupación se centra en la persistencia de estas condiciones y un mayor daño a las plantas que afecte la cosecha.
La cosecha de yerba mate se encuentra paralizada hasta diciembre, cuando comienza la cosecha fina o zafriña, que representa entre el 10 y el 15% del total de la producción. La cosecha gruesa se inicia el 1 de abril y se pronostica una caída de la producción, tendencia que se registra desde 2024, cuando se alcanzaron los 1000 millones de kilos de hoja verde.
Cristian Klingbeil, productor yerbatero y tealero, referente de CAME en Misiones, sostuvo: “Si cae la producción, con este esquema de precios desregulados y libre mercado va a subir el precio de la hoja verde y, además, lo que pasa acá también sucede en Paraguay y el Sur de Brasil, las otras zonas yerbateras”. Agregó que “hay chacras donde la granizada hizo desastres, gente que perdió el 50% de pérdida de la producción para el año que viene, siempre que no vuelva a tener granizadas y mortandad de plantas”.
El precio de la hoja verde se establece por oferta y demanda desde la desregulación del DNU 70/2023, que eliminó la fijación oficial del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) dos veces al año. Los productores afirman que los molinos, al ser pocos compradores, acuerdan el valor y someten al pequeño productor. Según datos del INYM, los stocks de yerba mate canchada ascendían a 337 millones de kilos a fines de septiembre, más de un año de abastecimiento al mercado interno. Expertos coinciden en que para que las empresas paguen más, los stocks deben bajar al equivalente a 8 o 9 meses de mercado interno, unos 200 millones de kilos.
Klingbeil planteó: “La gran pregunta es: ¿hasta cuándo dura El Niño? Si El Niño dura hasta mayo o junio, como dicen los pronosticadores brasileños, va a haber una caída de hoja fenomenal, y la caída puede ser grandísima”. Hasta ahora, las pérdidas son puntuales y se concentran en chacras tabacaleras y hortícolas, según los consultados. La producción misionera de yerba mate representa entre el 85 y el 89% de la hoja verde, con Corrientes aportando el resto.
En algunas zonas del Alto Uruguay, las lluvias de octubre registraron 549,9 milímetros en San Vicente hasta el fin de semana pasado, seguidas por San Pedro y San Antonio, que también superaron los 500 milímetros, según el monitoreo de la Dirección General de Alerta Temprana. En todos estos casos, se superó más del doble de la media histórica para octubre.
Los pronósticos oficiales indican que estas condiciones se mantendrán durante varios meses. Imbrogno recomendó reforzar estructuras y planificar el uso del suelo: “Una recomendación es reforzar un poco los invernaderos con estructuras más fuertes y no plantar en las zonas inundables”. El INTA y el INYM también participan en el relevamiento del impacto en las chacras para consolidar la información.
