El clásico entre Boca y San Lorenzo está caliente desde el arranque y uno de los grandes protagonistas del primer tiempo es Leandro Paredes. El mediocampista y capitán del equipo vive el partido con intensidad en un encuentro muy friccionado y con un arbitraje de Echavarría que, por momentos, deja seguir demasiado.
En medio de ese clima, el volante protagonizó uno de los momentos de mayor tensión cuando empujó a Alexis Cuello tras una discusión a los 45 minutos del primer tiempo. La acción terminó con la amonestación para el cinco de Boca, que reaccionó con mucha bronca por la decisión del árbitro. Paredes le reclamó de manera insistente por cómo se estaba manejando el partido e incluso llegó a gritarle “despertate”, visiblemente molesto por las faltas que, según su visión, no se estaban sancionando o le estaban cobrando en contra al Xeneize.
El capitán entiende que el clásico se está jugando al límite y de ahí nace su furia. A él le están pegando cada vez que intenta recibir cómodo para iniciar el juego. Aun así, se las arregla para manejar los hilos del equipo desde la salida, buscando darle claridad al mediocampo en un partido que se juega con mucha intensidad y poco espacio.
En ese contexto, también intentó algunos pases filtrados para Blanco: algunos encontraron destino y otros no, producto de la presión constante y del ritmo del encuentro.
El clima es de máxima tensión. Y Paredes, capitán y eje del equipo, es uno de los que más lo siente dentro de la cancha. Incluso, tras el pitazo que marcó el final de la primera parte, volvió a acercarse al árbitro para reclamarle por lo que consideró una injusta amonestación.
