Las plataformas vibratorias, popularizadas en redes sociales y con antecedentes históricos, experimentan un aumento en las búsquedas en el país. Especialistas explican su funcionamiento y los estudios que analizan sus posibles beneficios.
En TikTok y otras redes sociales, usuarios interesados en tendencias de bienestar prueban diversos tipos de plataformas vibratorias. Creadores de contenido comparten sus experiencias, destacando cambios en su condición física tras su uso regular. Las búsquedas en línea de estos dispositivos han aumentado drásticamente desde 2025, especialmente en países de habla inglesa. En Argentina, se registran picos de interés en los meses de octubre y febrero, según datos de Google.
La tecnología no es nueva. Existen registros del uso de máquinas de terapia vibracional que se remontan al siglo XIX. A mediados del siglo XX, científicos espaciales exploraron su uso para contrarrestar la pérdida ósea en astronautas. En la década de 2000, se popularizaron tras ser usadas por celebridades, lo que impulsó el desarrollo de marcas y mejoras tecnológicas. Hoy están disponibles en plataformas de comercio electrónico con un rango amplio de precios.
María Cecilia Tombion, profesora de educación física e instructora internacional, explica que el entrenamiento se basa en la estimulación del cuerpo a través de vibraciones que activan contracciones musculares repetidas. Señala que, debido a su potencia, puede presentar resultados más inmediatos que un entrenamiento convencional y no tiene impacto articular, recomendando sesiones que no excedan los 30 minutos.
Estos dispositivos están aprobados por instituciones como la FDA de EE.UU. y la ANMAT en Argentina. Existe evidencia científica que respalda que la vibración corporal total podría mejorar la densidad mineral ósea, especialmente en mujeres posmenopáusicas y personas mayores. Un estudio sobre su uso en osteoporosis describe resultados prometedores para la recuperación de masa y función muscular.
Otras investigaciones, como un artículo publicado en la Revista Europea de Ciencias del Deporte, indican que la vibración puede calentar los músculos más rápido que actividades como el ciclismo o el trote, con menor gasto energético. Además, se ha reportado su utilización como herramienta de entrenamiento y rehabilitación en equipos deportivos profesionales, como los Chicago Bulls, observándose mejoras en fuerza, flexibilidad y circulación.
Según los especialistas, la actividad puede ser practicada por personas de diversas edades, adaptándose mediante programas personalizados.
