Ante la caída en la recaudación, la administración nacional implementará un nuevo esquema de adelantos a demanda, con un tope de $400.000 millones, para que las jurisdicciones eviten endeudarse en el mercado.
En un contexto de tensión financiera en las provincias por la caída de la coparticipación, el Gobierno nacional resolvió modificar los envíos de anticipos a las gobernaciones. A partir de ahora, realizará adelantos «a demanda», según un estudio de la situación de cada jurisdicción.
En lugar de que los gobernadores soliciten individualmente cada mes, las provincias indicarán sus necesidades con un límite de hasta 400 mil millones de pesos. Fuentes gubernamentales explicaron que el objetivo es flexibilizar la asistencia financiera para evitar que las provincias tomen deuda en el mercado con tasas elevadas.
«Estamos hablando de la propia plata de las provincias que tienen por coparticipación y que tendrán que devolver este mismo año», indicaron las fuentes. Añadieron que de esta manera «se evita que las provincias salgan al mercado para afrontar sus desafíos y corran el riesgo de endeudarse con intereses del 30% y 45% aproximadamente».
Según la información, el Gobierno ofrece esta posibilidad cobrando un interés del 15%, por debajo de las tasas de mercado. El mecanismo incluye a las provincias de Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán, y fue avalado también para Entre Ríos durante enero de 2026.
