La misión tripulada de la NASA logró nuevos hitos al sobrevolar la cara no visible del satélite, un territorio de gran interés científico que también fue explorado por sondas chinas.
El comandante de la misión Artemis II, Reid Wiseman, describió la experiencia de observar el lado oculto de la Luna como algo inédito. «Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás, ni siquiera Apolo», expresó el astronauta, resaltando la importancia del momento.
La investigación de esta región fue uno de los objetivos centrales de la primera misión tripulada a la Luna organizada por la NASA desde 1972. Tras cumplir esa meta, la tripulación de Artemis II estableció otro récord: se convirtieron en los seres humanos que más se han adentrado en el espacio, al superar la marca de 400.171 kilómetros establecida por la misión Apolo 13 hace más de medio siglo.
Antes del sobrevuelo de Artemis II, China había enviado dos sondas a la cara oculta de la Luna: la Chang’e 4 en 2019 y la Chang’e 6 en 2024. Esta última recogió muestras y las trajo de vuelta a la Tierra para su análisis.
La cara oculta de la Luna es un territorio singular porque no es visible desde nuestro planeta. Esta característica llevó a la creencia errónea de que siempre está a oscuras, aunque en realidad recibe una cantidad de luz solar similar a la cara visible.
