Un informe revela que el 30% de las deudas con billeteras virtuales y más del 11% de los créditos bancarios presentan demoras superiores a 90 días, marcando el nivel más alto en dos décadas.
Las familias argentinas registran dificultades para cumplir con los pagos de sus deudas. Según datos del Banco Central procesados por la consultora 1816, el 30% de los préstamos tomados a través de billeteras virtuales y más del 11% de los créditos con bancos tradicionales acumulan al menos tres meses de demora. Este nivel de morosidad es el más alto en 22 años para el sistema financiero en su conjunto.
El informe, que analiza información actualizada a febrero, señala que en 28 de los 30 bancos considerados en la muestra creció el volumen de préstamos con demoras. La consultora 1816 califica esta situación como un «fenómeno macro» y no como un problema aislado de alguna entidad.
Una de las causas señaladas es el elevado costo financiero. Los créditos personales bancarios mantienen una Tasa Nominal Anual (TNA) del 70%, con un Costo Financiero Total (CFT) que puede alcanzar el 100% anual. En el caso de las entidades no financieras, como billeteras virtuales, cadenas de electrodomésticos o supermercados que ofrecen financiación, las tasas son notablemente superiores y, en algunos casos, pueden superar el 500% anual.
La morosidad en entidades no financieras alcanzó en febrero un récord del 29,9% del total de préstamos, un aumento de 2 puntos porcentuales respecto a enero y el triple del nivel registrado hace un año y medio. En los bancos tradicionales, la mora para familias se ubicó en el 11,2% en febrero, cuadruplicando el 2,5% de octubre de 2024 y marcando el nivel más alto desde 2004.
El problema de repago se extiende de manera consecutiva desde hace 16 meses. El informe concluye que estos datos reflejan una economía que, a pesar de mostrar récords en indicadores como el PBI o el consumo privado, evidencia dificultades para que ese crecimiento se derrame en amplios sectores de la sociedad.
