Según datos oficiales, la zafra de terneros de 2026 inició con una oferta menor a la esperada. Los precios, tras alcanzar un récord, muestran un ajuste mientras el mercado busca un nuevo equilibrio.
Históricamente, marzo marca el inicio de la zafra de terneros, el período de mayor salida de animales desde los campos de cría. Sin embargo, los datos del Senasa para marzo de 2026 indican que las salidas totalizaron aproximadamente 810.300 cabezas, un 26% menos que en el mismo mes de 2025 y un 18% inferior a 2024. Además, es la primera vez en cinco años que las salidas de marzo son menores a las de febrero, mostrando una leve contracción mensual del 1%.
En cuanto a los precios, tras una tendencia alcista que los llevó a un récord de 7000 pesos por kilo a fines de marzo, se observó un ajuste bajista en abril, ubicándose alrededor de los 6600 pesos por kilo.
Según Paloma Fontana, analista de Ganados y Carnes de AZ-Group, este comportamiento se explica por dos factores principales: los elevados precios que alientan la retención de animales por parte de los criadores, y las lluvias de fin de marzo que mejoraron la oferta forrajera tras un inicio de año seco. «Es probable que la zafra de este año se desarrolle de manera más gradual, sin un pico inicial y con una mayor oferta en los meses de abril y mayo», proyectó la especialista.
Fontana distinguió que, actualmente, existen compradores con intención de adquirir hacienda pero con resistencia a precios superiores a los 6500 pesos por kilo, mientras que muchos criadores tienen margen para retener los terneros, con expectativas de valores mayores. En síntesis, el mercado de invernada se encuentra en una etapa de ajuste, a la espera de una mayor definición en el ritmo de salida de animales.
