El gobernador de Córdoba pidió públicamente a las autoridades nacionales del organismo que solucionen las demoras en turnos y pagos. Mientras tanto, los profesionales inician un paro de 72 horas.
En medio de un contexto de reclamos por parte de jubilados, prestadores y médicos de cabecera, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, instó a las autoridades nacionales del PAMI a que «no se escondan más, pongan la cara y los recursos». El mandatario realizó estas declaraciones durante la presentación de un programa de capacitación provincial, refiriéndose a los problemas que atraviesa la obra social.
«No puede el PAMI estar abandonando a los abuelos, dejándolos en este estado», afirmó Llaryora, sin mencionar nombres específicos. Su reclamo se da en vísperas de una manifestación convocada por médicos de cabecera en Córdoba y de un paro nacional de 72 horas iniciado por la Asociación de Profesionales del PAMI (Appamia) en protesta por recortes presupuestarios.
La obra social, que cuenta con cinco millones de afiliados, incrementó recientemente el valor de la cápita pero suprimió los pagos variables, lo que según los profesionales reduce alrededor del 40% sus ingresos totales. «A los dirigentes nacionales, pongan la cara y vayan a pelear por los recursos», planteó el gobernador cordobés.
Por su parte, el ministro de Salud, Mario Lugones, se reunió la semana pasada con su par de Economía, Luis Caputo, para analizar la situación de deuda del PAMI, que ronda los $500.000 millones. Si bien calificaron el encuentro como «muy productivo», hasta el momento no se informó sobre una inyección concreta de recursos frescos.
La problemática trasciende a Córdoba. El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, también ha insistido en la necesidad de normalizar los pagos, mientras que en el Congreso, diputados de la oposición solicitaron informes y citaron a autoridades del organismo para obtener detalles sobre los cambios en coberturas y las demoras.
