En el marco del AmCham Summit, representantes del sector energético y minero mostraron optimismo por los incentivos a la inversión, mientras se debate el impacto en la industria manufacturera y el consumo interno.
Durante el AmCham Summit 2026, uno de los eventos corporativos más importantes del año, se evidenció un cambio en el perfil de los asistentes. Sectores como la energía y la minería, beneficiados por regímenes de promoción como el RIGI, tuvieron una presencia destacada, en contraste con una menor visibilidad de empresas de consumo masivo y producción fabril.
El clima entre los participantes vinculados a recursos extractivos fue de expectativa, impulsado por proyectos de infraestructura energética que podrían ampliar las exportaciones y por las perspectivas de inversión minera. Paralelamente, se generó un debate sobre el equilibrio entre la lucha contra la inflación y el nivel de actividad económica en otros sectores.
El ministro de Economía, Luis Caputo, participó del encuentro y se refirió a este tema. «Definitivamente vamos a ver un proceso de desinflación con mayor crecimiento», afirmó, rechazando la idea de un «trade off» inevitable entre ambos objetivos. El ministro también habló de una «reconversión productiva» como parte de una transformación económica más amplia.
Desde el ámbito empresarial, surgieron visiones diversas. Mientras algunos actores celebraron las oportunidades en energía y minería, representantes de sectores industriales señalaron desafíos relacionados con la carga impositiva y la competitividad frente a las importaciones. También se mencionaron casos de empresas que están reconvirtiendo sus operaciones para adaptarse al nuevo contexto.
El evento reflejó un énfasis en la inserción de las economías regionales en el mercado global, la infraestructura para la exportación y las políticas de desregulación macroeconómica.
