Los Duques de Sussex aterrizaron en Melbourne para una gira de cuatro días centrada en causas solidarias, financiada con fondos privados y sin actos públicos.
El príncipe Harry (41) y Meghan Markle (44) aterrizaron en Melbourne el martes 14 para iniciar una visita de cuatro días que también los llevará a Sídney y Canberra. El propósito del viaje no es diplomático, sino solidario, aunque incluirá eventos similares a los de su última visita al país en octubre de 2018, cuando aún eran miembros activos de la familia real británica.
El itinerario incluye recorridos en lugares vinculados a sus intereses benéficos, como el Royal Children’s Hospital de Melbourne, el Australian War Memorial en Canberra y un evento de navegación relacionado con los Juegos Invictus en los alrededores del puerto de Sídney. Un aspecto que diferencia esta visita de la anterior es la ausencia de paseos públicos, un elemento habitual en las giras oficiales de la realeza.
La pareja ha enfatizado que el viaje es financiado con fondos privados en nombre de sus proyectos personales y no constituye una misión diplomática, como las que realizan los miembros activos de la familia real. La visita ha generado gran expectativa en Australia y también ha llamado la atención por los costos asociados.
