El mejor jugador de polo del mundo impulsa un barrio cerrado de 300 hectáreas en La Dolfina, con lotes desde US$60.000 y sin expensas hasta 2027.
El polo es uno de los deportes más exclusivos del mundo y la Argentina es el país que concentra la mayor cantidad de jugadores estrella. Con nombres como Juan Carlos Harriott, Facundo Pieres y Adolfo Cambiaso —considerado el mejor jugador del mundo, con 159 títulos—, el país se posiciona como una potencia global. En esta línea, se consolida un fenómeno que gana fuerza: la convergencia entre polo y real estate.
Esta ecuación encuentra su principal epicentro en Cañuelas, una localidad rural a solo 45 minutos de la ciudad de Buenos Aires. Allí se concentran clubes como La Dolfina, La Natividad y otras 15 organizaciones ligadas a este deporte, con más de 35 canchas construidas y otras 30 proyectadas. En total, el universo del polo ocupa más de 3000 hectáreas en esta localidad.
El crecimiento de Cañuelas viene acompañado de una proliferación de barrios cerrados que tienen al polo como eje central. Entre ellos se destacan La Martina Club Residencial, El Metejón y Chacras La Trinidad. Sin embargo, no son los únicos. En la cuna del polo, Cambiaso impulsa un desarrollo que llama la atención del mercado.
Bajo el eslogan “Tu casa en las tierras de Adolfo Cambiaso”, el jugador está desarrollando un barrio cerrado “en el corazón de donde vive, La Dolfina”. El proyecto abarca 300 hectáreas, en el que habrá 900 lotes —de entre 1200 y 3000 m², con valores que van desde US$60.000 hasta US$330.000— y 200 departamentos. La inversión estimada es de US$80 millones.
El proyecto se desarrollará en tres etapas. “Actualmente estamos en la primera con 345 lotes disponibles, de los cuales 80 ya están vendidos”, señala Martín Silva Valent, socio y director de Espacia, la desarrolladora a cargo del emprendimiento. Un punto destacable es que los propietarios no pagarán expensas hasta fines de 2027.
“El diferencial es que Adolfo Cambiaso abre las puertas de su casa: él está en el mismo campo, es su tierra”, señala Diego Cazes, gerente general de LJ Ramos, la inmobiliaria que comercializa el proyecto. Añade que gracias a su figura, reciben consultas de extranjeros —especialmente de México y Miami— interesados en comprar un lote.
Según explica el gerente de LJ Ramos, no existen lotes perimetrales: “Se destinó el 50% de la tierra a espacios libres; todo el entorno está pensado como paseos para andar a caballo o caminar”. Silva Valent agrega que “hay más de 14 kilómetros de senderos y bosques ecuestres que conectan todo el barrio”.
El deporte es el eje del emprendimiento, que contará con una escuela de polo infantil y juvenil, cinco canchas de polo, caballerizas y espacios deportivos como fútbol, vóley, pádel, tenis, básquet y minigolf. Además, el desarrollo también apunta a un público más amplio, interesado en la tranquilidad y el contacto con la naturaleza.
El plan contempla la construcción de un club house sobre el lago con museo, restaurante, spa, gimnasio y salón de eventos, además de un hotel boutique, un centro comercial y un colegio bilingüe. Aunque aún queda mucho por construir, ya hay infraestructura operativa: tres canchas de polo, la escuela de polo La Dolfinita, una zona administrativa y chacras habilitadas.
Cañuelas forma parte de la tradición argentina: allí se firmó el Pacto de Cañuelas en 1829, entre Juan Galo de Lavalle y Juan Manuel de Rosas. Décadas más tarde, la actividad láctea consolidó su identidad productiva. Entre el Censo 2010 y el de 2022, Cañuelas se posicionó como el segundo partido de la zona con mayor expansión, con un aumento del 37,1%: pasó de 51.000 a 71.000 habitantes.
