En la última jornada del juicio por el asesinato de Maialen Mazón, las acusaciones cuestionaron la actuación de la policía vasca y señalaron una presunta revictimización de la joven durante el proceso.
La abogada de la familia de Maialen Mazón y la de la acusación popular ejercida por la asociación Clara Campoamor han criticado este miércoles, en la jornada final del juicio por el asesinato de esta joven, los «fallos» de la Ertzaintza en la protección de la víctima y la «revictimización» a la que consideran que fue sometida. Según las acusaciones, la exposición del caso realizada por la Policía autonómica durante la vista oral parece «hacer responsable» de lo ocurrido a la propia víctima.
La Audiencia Provincial de Álava ha acogido este miércoles la última jornada del juicio por el crimen de Maialen, quien murió el 27 de mayo de 2023 después de que el acusado, de iniciales J.R., presuntamente le asestara 13 cuchilladas en la habitación de un hotel de Vitoria-Gasteiz.
El caso estuvo marcado por la polémica en torno a la actuación de la Ertzaintza al evaluar el grado de riesgo de la situación de Maialen, quien estaba registrada en el sistema estatal VioGen en situación de «riesgo extremo», pero la Ertzaintza rebajó su nivel a «riesgo bajo» poco antes del crimen, tras entrevistarse con ella cuando llegó a Vitoria-Gasteiz procedente de la Comunidad Valenciana.
En la exposición de su informe final, la abogada de la acusación popular se mostró crítica con la decisión de la Ertzaintza de reducir el nivel de riesgo. «Aquí la Ertzaintza falló y, si bien es cierto que el único responsable [del crimen] es J.R., me parece terrible que incluso ante la evidencia brutal de la muerte de Maialen, todavía tengamos que discutir si era suficientemente buena víctima como para merecer protección», denunció.
Por su parte, la abogada de la familia de Maialen recordó que la Ertzaintza bajó la catalogación de riesgo «exclusivamente» por el relato que la víctima les realizó de su relación con su marido, y porque dijo que no tenía «miedo». La letrada denunció que la instructora de la Ertzaintza que hizo las diligencias del atestado «en vez de reconocer el error, vino a esta sala a sostenerlo, manteniendo una postura obstinada» y «revictimizando a la víctima, haciéndola responsable».
