Superación personal, experiencias transformadoras o la búsqueda de adrenalina: las razones detrás de un fenómeno en ascenso en el mundo del deporte.
Competir o realizar una travesía extrema al menos una vez en la vida suele ser el anhelo de muchos. La adrenalina, las ganas de ir por más, de no conformarse y de superar límites personales impulsan a deportistas de todo el mundo. Este tipo de experiencias se convierten, para muchos, en un camino de ida. ¿Qué los atrae a poner el cuerpo en juego?
“Los desafíos extremos tienen un secreto que va más allá de la exigencia física: son experiencias profundamente significativas y transformadoras”, explica Sabina Rodríguez, psicóloga deportiva y corredora de ultratrail. Para la profesional, estos desafíos funcionan como “espacios donde el atleta puede redefinirse y conectar con una versión más auténtica de sí mismo”.
Lelio De Crocci, profesor de educación física y montañista, agrega: “El ser humano tiene un instinto de exploración innato. Para muchos, estos desafíos implican superación personal y una conexión espiritual con uno mismo”.
El entrenamiento previo es clave. La médica deportóloga Alejandra Hintze destaca la importancia del “entrenamiento invisible”: descanso, alimentación y recuperación. “Estas personas tienen una capacidad diferente para tolerar el dolor y la fatiga”, señala.
1) De Los Ángeles a Las Vegas corriendo
Juan Martín Barneda, Franco Impieri y Ariel Nahmod, tres amigos de la infancia, crearon Swag en 2024 para potenciar a la comunidad a través del movimiento. Este año completaron corriendo los 550 kilómetros que separan Los Ángeles de Las Vegas en The Speed Project, una carrera de ultradistancia por relevos. “Fue una experiencia de vida que te exige física y mentalmente”, comenta Barneda.
2) Mil kilómetros en bicicleta
Ayelén Adan Tucker se compró su primera bicicleta de ruta en 2021. En septiembre de 2024 completó BikingMan Brasil, una competencia de 1000 kilómetros en duplas. “Tardamos 104 horas y nos llevamos el segundo puesto”, cuenta. La carrera incluyó subidas, bajadas y tramos técnicos, con un desnivel total de 18.000 metros.
3) Una carrera de noche en la montaña
Valentina Dold corrió los 110 kilómetros del Patagonia Run en San Martín de los Andes, con 6000 metros de altimetría acumulada. Largó un viernes a las 20 y llegó el sábado antes de las 16. “Me preparé con seriedad y responsabilidad. Mi premisa fue: no me quiero romper, me quiero superar”, afirma.
4) Navegar hasta el fin del mundo
Sebastián Iut navegó hacia la Antártida en enero de 2025 a bordo de su velero, junto a cinco personas de distintas nacionalidades. Partieron de Ushuaia y atravesaron el pasaje de Drake. “Navegar es duro, pero te permite conectar con lo indispensable de la vida”, reflexiona.
