El Ministerio de Economía presentó la estrategia para cubrir vencimientos por USD 4.200 millones, que incluye garantías de organismos internacionales por USD 3.000 millones y colocaciones de bonos en dólares en el mercado local por hasta USD 5.000 millones.
El próximo 9 de julio, el Gobierno debe afrontar un vencimiento en moneda extranjera por USD 4.200 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, había brindado detalles generales sobre cómo se afrontaría el compromiso. En el staff report del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se reveló que para este año se concretarán garantías con instituciones internacionales por USD 3.000 millones, que luego aumentarán a USD 4.000 millones y se complementarán con colocaciones de bonos en dólares en el mercado local por hasta USD 5.000 millones.
El diseño del financiamiento externo argentino combina la obtención de nuevas garantías multilaterales, la emisión de bonos en divisas y la venta de activos por parte del Estado, con el objetivo de cubrir vencimientos inmediatos y preparar el terreno para recuperar el acceso a los mercados internacionales.
La semana pasada, el viceministro de Economía, José Luis Daza, detalló la arquitectura de garantías internacionales. Según explicó, Argentina emitirá préstamos con garantías del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) y, potencialmente, la Corporación Andina de Fomento (CAF). Daza precisó que MIGA y el Banco Mundial otorgarán una garantía equivalente a USD 2.000 millones.
“Originalmente, nosotros habíamos pedido la garantía al BID, que tiene cierta limitación en los recursos, y por decisión de ellos decidieron subirse a esto con MIGA. Ellos tenían una restricción de solo dar una garantía a países que tuvieran una calificación de B- o más. Nunca en la historia dio garantías a países cuya calificación, de las tres agencias, fuera C. Por primera vez, por iniciativa de ellos, deciden romper con la historia”, afirmó el viceministro.
El staff report del FMI incluyó definiciones detalladas sobre el financiamiento previsto en el nuevo acuerdo. Allí se especificó que la financiación oficial externa bruta, excluyendo al FMI, alcanzará USD 3.000 millones en 2026, con una financiación neta prácticamente nula antes del pago de intereses. El informe proyectó que la financiación neta oficial anual promediará cerca del 0,3% del PBI durante el período de previsión. Además, los reembolsos proyectados al Club de París reflejan la extensión de pagos hasta 2028.
Sobre la financiación privada en divisas, el FMI indicó que el servicio de la deuda con acreedores privados extranjeros seguirá el calendario de reestructuración de 2020. Se estima que Argentina emitirá bonos soberanos en dólares, tanto bajo legislación nacional como extranjera, para cubrir pagos de capital inmediatos. El staff report aclaró que estas emisiones no generarán un aumento de la deuda externa, ya que el superávit fiscal se utilizará para el pago de intereses en divisas.
El FMI aseguró que las emisiones de bonos bajo legislación nacional llegarán a USD 5.000 millones en 2026. Los préstamos comerciales respaldados por organismos multilaterales sumarían USD 4.000 millones y funcionarían como un puente temporal hasta que Argentina acceda nuevamente a los mercados internacionales de capitales.
El documento del FMI también señaló que los diferenciales soberanos tenderán a reducirse gradualmente, desde cerca de 500 puntos básicos en 2026 hasta 350 puntos básicos a mediano plazo. En sus proyecciones, el FMI no contempló recompras de deuda financiadas con capital extranjero y estimó que la exposición de Argentina ante el organismo disminuirá progresivamente.
En cuanto a la venta de activos del Estado, se pretenden conseguir USD 2.000 millones. Según fuentes del Ministerio de Economía, este ingreso se espera en mayor medida para el segundo semestre de 2026.
