El país centroamericano recuerda la promulgación de la Carta Magna de 1985, que marcó el retorno al orden institucional tras la ruptura constitucional de 1982.
Guatemala conmemora este 31 de mayo el 41° aniversario de la Constitución Política de la República, aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente el 31 de mayo de 1985 y vigente desde el 14 de enero de 1986. La norma organiza los poderes del Estado, protege los derechos ciudadanos y marcó el retorno del país a una etapa institucional y democrática tras la ruptura constitucional de 1982.
La actual Carta Magna contiene 281 artículos distribuidos en ocho títulos, además de 22 disposiciones transitorias, y fue reformada en 1993 y 1999. También dio origen de forma permanente a la Corte de Constitucionalidad y creó la Procuraduría de los Derechos Humanos como institución comisionada por la Presidencia pero independiente de ella.
El Día Nacional de la Constitución se celebra cada 31 de mayo por disposición del Decreto 2-86 de la Asamblea Nacional Constituyente. La conmemoración recuerda la proclamación de la norma fundamental que sustituyó el vacío institucional abierto tras el golpe de Estado de marzo de 1982.
La Constitución que rige hoy en Guatemala fue redactada por una Asamblea electa de manera directa y popular con ese objetivo. Su trabajo debía restablecer el orden constitucional después de que el país quedara sin una instancia constituyente.
El proceso que condujo a la Constituyente se inició durante el gobierno del general Efraín Ríos Montt, cuando el jefe de Estado y el Consejo de Estado emitieron tres normas: el Decreto 30-83, Ley Orgánica del Tribunal Supremo Electoral; el Decreto 31-83, Ley del Registro de Ciudadanos; y el Decreto 32-83, Ley de Organizaciones Políticas. El Tribunal Supremo Electoral comenzó a funcionar el 1 de julio de 1983, y en agosto de ese año Ríos Montt fue reemplazado por el general Óscar Humberto Mejía Víctores como jefe de Estado.
Bajo ese nuevo mando, el régimen militar y los partidos políticos acordaron convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Esa decisión derivó en las elecciones del 1 de julio de 1984 para designar a 88 diputados constituyentes. En esos comicios participaron 17 partidos políticos y tres comités cívicos. La Asamblea quedó integrada por 88 personas elegidas por voto popular y recibió el mandato exclusivo de redactar la nueva Constitución.
La Asamblea organizó su trabajo con una presidencia rotativa integrada por Ramiro de León Carpio, de la UCN; Roberto Carpio Nicolle, de la DCG; y Héctor Aragón Quiñónez, del MLN-CAN. El documento final fue el resultado de negociaciones políticas plasmadas en 281 artículos.
La Constitución de 1985 es la más duradera de las nueve que ha tenido Guatemala desde su historia republicana. Su vigencia consolidó instituciones creadas en esa etapa de transición, entre ellas la Corte de Constitucionalidad como tribunal encargado de garantizar la supremacía constitucional.
