Este miércoles se iluminó por primera vez la torre de Jesucristo, la más alta de la Sagrada Familia, en Barcelona. La torre fue bendecida por el papa León XVI y se abrirá al público en 2028.
Este miércoles se iluminó por primera vez en la historia la torre de Jesucristo, la más alta de la Sagrada Familia, la basílica ubicada en Barcelona diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí. En una ceremonia que incluyó fuegos artificiales y drones que formaron la figura del diseñador catalán, las imágenes del evento se viralizaron en redes sociales.
Previo a su iluminación, la torre fue inaugurada y bendecida por el papa León XVI, quien afirmó: “La belleza de este templo nos anima a aprender cada vez más de nuestro Maestro y Señor el arte de vivir según su Evangelio”.
En el video difundido se observa cómo la basílica permanece en penumbras mientras el único sector iluminado es la cruz blanca que corona la construcción. Ubicada en línea recta sobre el altar de la nave central, Gaudí la diseñó de 172,5 metros, medio metro menos que la montaña de Montjuïc, el punto más alto de Barcelona.
Para la construcción de la torre de Jesucristo se utilizó una grúa cuyo operario tiene la cabina a 140 metros de altura, extensión que puede llegar a los 200 metros cuando despliega los brazos. Con una altura de 7,25 metros y un peso de 24 toneladas, el brazo inferior fue el primer elemento de la cruz que se colocó. La pieza se encajó con los rombos exteriores de la viga de coronación.
La torre se abrirá al público en 2028, aunque no se informó la fecha exacta. Desde la Sagrada Familia comunicaron que primero se debe terminar la nave interior y construir un ascensor acristalado. Según indicaron, el último tramo en dirección a la cruz deberá subirse a pie.
Gaudí asumió el proyecto de la Sagrada Familia en 1883, a los 31 años, y destinó al templo 42 años de su vida. Antes de morir dejó terminada la parte del templo que es Patrimonio de la UNESCO: la cripta, la fachada del nacimiento y las cuatro primeras torres, una de ellas, la de Bernabé, completamente terminada con el campanario acabado.
El papa León XIV, durante la ceremonia, sostuvo: “No podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”. Ante los reyes Felipe VI y Letizia, el jefe de gobierno Pedro Sánchez, 22 ministros, el presidente de la Generalitat, cardenales, obispos, sacerdotes y 4000 fieles, el Papa vinculó la obra de Gaudí con el mensaje evangélico.
