La agencia Standard & Poor’s mejoró las notas de compañías energéticas, de telecomunicaciones y aeroportuarias, tras la suba de la calificación soberana del país.
Buenos Aires, 13 de junio (NA) – La agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P) elevó la calificación crediticia de ocho empresas argentinas, luego de haber mejorado la nota soberana del país. Las compañías, de los rubros energético, de telecomunicaciones y aeroportuario, pasaron de la categoría ‘B-‘ a ‘B’.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el listado incluye a Aeropuertos Argentina 2000, Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza (EDEMSA), Genneia, Pampa Energía, Telecom Argentina, Transportadora de Gas del Sur (TGS), YPF Energía Eléctrica (YPF Luz) y YPF.
En un comunicado, S&P explicó que ‘las perspectivas de calificación para todas estas entidades permanecen estables, en línea con la del soberano y reflejando mejores condiciones en materia de transferencia y convertibilidad’. La agencia agregó que la mejora refleja ‘una reducción de las vulnerabilidades económicas y una mejora gradual de la liquidez externa’, condiciones que favorecen la recuperación económica.
S&P señaló que estas entidades ahora están calificadas ‘un escalón por encima de la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera de Argentina’, lo que indica que ‘serían capaces de soportar las condiciones asociadas a un incumplimiento de la deuda soberana, manteniendo suficiente liquidez para cumplir con sus obligaciones financieras’.
La agencia atribuyó la mejora a la austeridad fiscal y otras medidas del Gobierno que generaron un mayor acceso al financiamiento voluntario en los mercados de capitales y a préstamos de organismos oficiales. Esto permitiría ‘afrontar las importantes necesidades de pago de deuda comercial en moneda extranjera previstas para 2026 y 2027’. La combinación de superávits fiscales continuos y la acumulación de reservas del Banco Central fortaleció la posición de liquidez del Gobierno.
No obstante, S&P advirtió sobre ‘tensiones’ en los próximos 12 a 18 meses, que podrían afectar la estabilidad económica, y mencionó las elecciones presidenciales previstas para 2027 en el país. La agencia sostuvo que ‘existe un riesgo ligeramente menor de que el Gobierno interfiera en la capacidad de las empresas locales para acceder a divisas, convertirlas y transferir fondos al exterior’, aunque señaló que ‘Argentina continúa enfrentando desequilibrios económicos persistentes y la liquidez externa sigue siendo frágil y vulnerable frente a shocks’.
El miércoles pasado, S&P mejoró la calificación de Argentina de ‘CCC+’ a ‘B-‘, lo que impulsó un aumento del 14% en las acciones argentinas y redujo el riesgo país a 437 puntos, el nivel más bajo desde 2018. La semana anterior, Fitch Ratings también había mejorado la calificación de los bonos argentinos, mientras que Moody’s evalúa una posible mejora en su revisión de julio.
