Caminar al menos 30 minutos diarios puede ayudar a cuidar el corazón, controlar el peso, reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño, según destacan especialistas en salud y actividad física.
Buenos Aires, 14 junio (NA) – Caminar todos los días, al menos 30 minutos, genera una serie de beneficios para la salud física y mental, según especialistas consultados por la Agencia Noticias Argentinas.
Beneficios inmediatos y a largo plazo
En los primeros 30 minutos de caminata, el cerebro libera endorfinas y serotonina, mientras que los niveles de cortisol descienden. El corazón aumenta su frecuencia y el flujo sanguíneo se dirige hacia los músculos y el cerebro.
A las pocas semanas, mejora la capacidad pulmonar y se estabilizan los niveles de glucosa en sangre. A los meses, el cuerpo quema grasa de manera más eficiente, se tonifican piernas y glúteos, y se fortalece la densidad ósea.
Salud cardiovascular
La actividad física moderada mejora la circulación, reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas. También contribuye a controlar el colesterol.
Reducción del estrés y mejora del sueño
Caminar estimula la liberación de endorfinas, lo que reduce el estrés y la ansiedad. Además, favorece la conciliación del sueño y un descanso más profundo.
Cuidado del cerebro
Estudios indican que la actividad física moderada preserva las funciones cognitivas, mejora la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje, al aumentar el flujo sanguíneo cerebral.
Recomendaciones de los expertos
Los especialistas sugieren seguir la regla de las tres C: constancia, cadencia y continuidad. La caminata debe ser a paso ligero, con una intensidad que permita hablar pero no cantar. La Organización Mundial de la Salud recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad moderada, equivalentes a 30 minutos diarios, cinco veces por semana.
La postura correcta incluye vista al frente, hombros relajados y brazos balanceados de forma natural.
El mito de los 10.000 pasos
La cifra de 10.000 pasos diarios se originó en una campaña de marketing japonesa de 1965. Estudios recientes publicados en The Lancet indican que los beneficios se estabilizan entre los 7.500 y 8.000 pasos diarios. Lo clave es la regularidad, no la cifra exacta.
