La Guardia Civil detuvo a un hombre en Alicante imputado por 36 delitos contra la libertad sexual de más de 20 víctimas menores de 16 años, en una investigación que duró una década.
València, 28 jun (EFE).- La Guardia Civil detuvo en Alicante a un hombre al que se le imputan 36 delitos contra la libertad sexual de más de una veintena de víctimas menores de 16 años, ocurridos durante una década. Durante el operativo se intervinieron 200 dispositivos de almacenamiento de imágenes.
El detenido, que se encuentra en prisión comunicada y sin fianza, utilizaba técnicas de ‘grooming’ (hacerse pasar por un menor de edad para ganarse la confianza de otros menores y obtener imágenes íntimas), combinando engaño y manipulación emocional para la explotación sexual infantil, según informó la Guardia Civil en un comunicado.
Los agentes encargados de la operación, denominada ‘Achillea’, identificaron a más de 20 víctimas especialmente vulnerables, de edades desde los ocho años, en todo el territorio nacional y en distintos puntos del extranjero.
La investigación comenzó tras la denuncia de una víctima residente en la isla de Gran Canaria, presentada ante la Guardia Civil en 2024. Durante las primeras actuaciones se realizó el registro del domicilio del acusado, donde se intervinieron dispositivos de almacenamiento con capacidad para 18.000 gigabytes.
El Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil en Santa María de Guía inició el análisis de los más de 200 dispositivos intervenidos, entre teléfonos móviles, discos duros externos, ordenadores y memorias USB, donde hallaron una gran cantidad de archivos de vídeo e imágenes pedófilas. Como resultado, se identificó a más de 20 víctimas menores de 16 años.
Según las investigaciones, el acusado contactó durante más de una década con las víctimas a través de aplicaciones de mensajería y redes sociales. Se hacía pasar por un menor de edad llamado Juan, ganándose la confianza de las víctimas, y tras un tiempo de manipulación emocional, llegó a hacerse ‘novio’ de alguna de ellas, logrando que las menores se grabaran o fotografiaran realizando actos de carácter sexual y le enviaran los archivos.
El acusado guardó esos archivos para su propio consumo sexual, organizando una colección privada, señalaron las mismas fuentes. La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santa María de Guía decretó su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza.
Desde la Guardia Civil recomiendan mantener perfiles cerrados, no aceptar solicitudes de desconocidos (incluso si tienen amigos en común), evitar publicar la ubicación, el nombre del colegio o números de teléfono en redes públicas, supervisar las actividades en línea de los menores y mantener una comunicación abierta para que el menor se sienta seguro si algo le incomoda.
