En mayo, las importaciones de carne vacuna, aviar y de cerdo marcaron un récord en Argentina, totalizando 14.900 toneladas y un desembolso de US$ 54 millones, según datos del sector.
En mayo, las importaciones de carne vacuna alcanzaron 3.400 toneladas, las de carne aviar 5.600 toneladas y las de carne de cerdo 5.900 toneladas, según datos relevados por el consultor privado Javier Preciado Patiño. Entre los tres productos, el valor total importado fue de aproximadamente US$ 54 millones.
Preciado Patiño afirmó que la apertura importadora se da en un contexto de tipo de cambio administrado vinculado a la inflación. «La apertura importadora permite mantener los precios internos a raya. Es decir que controla el dólar y se abre la importación con el objetivo central de bajar la inflación», declaró. Agregó que «en la medida que el mercado considere que el dólar está barato, esto va a seguir».
En el caso de la carne vacuna, el consumo interno se encuentra en el nivel más bajo de las últimas dos décadas, mientras que las exportaciones continúan en ascenso. Según el Consorcio ABC, en mayo se exportaron 58.600 toneladas peso producto por US$ 425,1 millones, con incrementos del 7,5% en volumen y del 42,3% en valor respecto al mismo mes del año anterior.
Miguel Schiariti, director de CICCRA, sostuvo que las importaciones de carne vacuna suelen ser de menor valor y se destinan a la elaboración de chacinados y hamburguesas. «Incide en el ciclo 3 de la industria, dedicado a agregar valor, pero no tiene importancia en el ciclo 1, que tiene que ver con la faena», explicó.
En cuanto a la carne aviar, Ricardo Unrrein, de la Comisión de Avicultura de CRA, señaló que las importaciones no están afectando al negocio de la industria ni a los productores, quienes recibieron un incremento en el precio que se les paga. «Lo que se está importando es pechuga y no pollo entero, que viene a cubrir parte de la producción que venía entregando Granja Tres Arroyos. Los frigoríficos hoy se están acomodando a la nueva situación», declaró. Unrrein indicó que las 5.600 toneladas importadas representan 2,43 millones de pollos de 2,3 kilos, mientras que en Argentina se faenan 3 millones de pollos por día, por lo que «las importaciones no llegan a cubrir un día».
Respecto a la carne de cerdo, el consultor privado Juan Uccelli apuntó que el año pasado se importaron 54.000 toneladas y este año cerrará en una cifra similar, «debido a que está entrando carne con precio regalado desde Brasil. Por el conflicto en Medio Oriente, todos los países devaluaron menos Argentina y los brasileños están vendiendo con precios por debajo del valor de producción». Uccelli sostuvo que la importación «no es tan grave porque el consumo de carne de cerdo aumentó debido al encarecimiento de la carne vacuna. Es decir que se coloca toda la producción local y lo importado». Agregó que la producción del sector porcino proyecta un crecimiento del 6% al 8%, «algo asombroso a nivel mundial».
Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, el consumo de carne de pollo alcanza los 47 kilos per cápita, prácticamente equiparando al consumo de carne vacuna. La carne de cerdo alcanzó su mayor registro histórico, con más de 19,5 kilos por habitante, tras un crecimiento del 8,6% respecto de los 18 kilos observados un año atrás. «A los valores actuales, el kilo de asado equivale a casi 4 kilos de pollo fresco y a 2 kilos de pechito de cerdo», señala la entidad. La BCR indicó que «estas relaciones de precios favorecen un proceso de sustitución cada vez más marcado en las decisiones de consumo de los hogares, aunque manteniendo el consumo agregado de carnes en niveles estadísticamente estables».
En 2025, el consumo de las tres carnes predominantes alcanzó los 113,8 kg per cápita, ubicando al país en segundo lugar a nivel mundial detrás de Estados Unidos (120 kg).
