Un informe de Zentrix Consultora revela que el nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli, registra una imagen positiva del 36,7% y una negativa del 50,6%, en reemplazo de Manuel Adorni, quien dejó el cargo con un 73,6% de rechazo.
El tablero político nacional se reconfiguró durante el fin de semana con la renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete y la asunción de Diego Santilli, exvicejefe de Gobierno porteño y referente del PRO. Un informe técnico del Monitor de Opinión Pública, elaborado por Zentrix Consultora, analiza el capital político inicial del nuevo funcionario y los desafíos económicos y sociales que deberá administrar.
Según el informe, Santilli inicia su gestión con una imagen negativa del 50,6% (38,3% de «muy mala» y 12,3% de «mala») frente a un 36,7% de imagen positiva (17,2% «muy buena» y 19,5% «buena»). Este saldo neto representa una mejora respecto a su predecesor, Manuel Adorni, quien se despidió con un 73,6% de rechazo popular.
En cuanto a la identidad política, Santilli quedó absorbido por la dinámica de polarización de La Libertad Avanza. Su nivel de aceptación depende de la filiación política: entre los votantes de Javier Milei en el balotaje de 2023, su imagen positiva es del 65,4%, y trepa al 80,5% entre el electorado oficialista de las legislativas de 2025. En contraste, el 90,6% de los votantes de Sergio Massa y el 80,3% de los votantes opositores de 2025 lo evalúan de forma negativa.
En la Ciudad de Buenos Aires, su territorio de origen, la imagen negativa escala al 59,3%. En el interior del país, la imagen positiva sube al 40,8% y la negativa se reduce al 45,1%.
El nivel socioeconómico fractura la percepción: Santilli registra un 50,5% de imagen positiva en los sectores altos (ABC1) y un 47,9% en los estratos medios. En los sectores bajos, la imagen negativa se dispara al 62,8%, mientras que la positiva es del 25,4%.
Por rango etario, entre los menores de 40 años la imagen positiva es del 26,1% frente a un 50,2% de negativa. Entre los mayores de 60 años, la imagen positiva alcanza el 41,1%. Entre varones, la aprobación es del 39%; entre mujeres, del 34%.
El informe también detalla las preocupaciones de la agenda. Para el electorado que apoya al Gobierno, las principales preocupaciones son las deudas (53,2%), la corrupción (46,7%) y la incertidumbre económica (35,5%). Para el universo opositor, la incertidumbre económica es la principal (59,4%), seguida por la erosión de los ingresos (52,6%) y la corrupción (51,6%).
En cuanto al poder adquisitivo, el 52,5% de los votantes oficialistas manifiesta llegar como máximo al día 20 del mes con sus ingresos, mientras que en el universo opositor esa cifra trepa al 73%. El 25,8% de los votantes de LLA considera que el salario le gana a la inflación, percepción que es del 0,9% entre los votantes opositores.
Previo a la renuncia de Adorni, una encuesta nacional de Zuban Córdoba realizada entre el 30 de marzo y el 1 de abril sobre 1.200 casos mostraba que Adorni registraba una imagen negativa del 66% y positiva del 21,5%. El 77,9% de los encuestados consideró que Adorni debía explicar públicamente cómo financia sus viajes, y el 70,4% sostuvo que debería renunciar.
Un estudio de conversación digital de Reputación Digital, entre el 3 y el 6 de junio, detectó que el 82,1% de las menciones sobre Adorni fueron negativas y el 6,8% positivas. La emoción predominante fue la ira, presente en casi ocho de cada diez publicaciones. Un monitoreo de Enter Comunicación entre el 10 y el 11 de junio registró más de 323.000 referencias sobre Adorni en 24 horas, el pico más alto desde que integra el Gobierno.
