Alfredo y Benjamín, una pareja guatemalteca del colectivo LGTBI+, recibieron asilo en España después de huir de su país natal por una campaña de acoso y amenazas de muerte. Actualmente residen en Talavera de la Reina, Toledo.
Alfredo y Benjamín llegaron a España en septiembre de 2024 huyendo de una campaña de acoso, insultos y amenazas de muerte en Guatemala debido a su orientación sexual. Actualmente residen en Talavera de la Reina (Toledo), donde el Gobierno español les concedió la condición de asilo.
“Nosotros teníamos una vida normal, trabajo, vida social, todo, y, de repente, empezaron a llegar notas escritas a mano a la puerta de nuestro piso insultándonos por nuestra orientación”, relató Alfredo en una entrevista a Europa Press con motivo del Día Internacional del Orgullo.
La pareja encontró fotos de ellos juntos colgadas en postes del tendido eléctrico, con frases como “esta es una casa de maricones” y amenazas contra sus vidas y las de su familia si no abandonaban el lugar. Ante el riesgo, vendieron todas sus pertenencias para salir del país.
Inicialmente recurrieron a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) para ser reubicados en Estados Unidos, pero el cambio en las políticas de la administración de Donald Trump frustró esos planes. “Nos iban a llevar a EE.UU., pero el presidente Trump cerró todas las ayudas. Eso fue un desánimo total y nos decidimos entre Estados Unidos y España”, señaló Alfredo.
La elección de España estuvo motivada por su marco legislativo y social. “Sabíamos que acá las leyes son muy diferentes, hay mucha libertad y eso es lo que nosotros queríamos realmente. En mi país no éramos libres por lo que somos. Siempre teníamos que vivir ocultos ante la sociedad”, afirmó.
A su llegada a Madrid en septiembre de 2024, la pareja gastó gran parte de sus ahorros en alquileres temporales mientras intentaba obtener una cita policial para solicitar asilo. Tras mes y medio de gestiones frustradas, acudieron a los servicios sociales, que los derivaron a un albergue en Toledo. La discapacidad física de Alfredo dificultó la estancia en ese recurso por barreras arquitectónicas, por lo que se trasladaron a un centro accesible en Talavera de la Reina, atendido por la ONG Accem.
El 25 de enero de 2025 obtuvieron el resguardo de solicitud de protección internacional y meses después recibieron la resolución definitiva. “Fue muy rápido y todo el mundo se quedó asombrado”, manifestó Alfredo.
En el marco del Orgullo LGTBI+, Alfredo valoró positivamente la situación de los derechos del colectivo en España: “Los derechos que tenemos acá no los teníamos en nuestro país, para nosotros es mucha ganancia porque nos sentimos más libres”. No obstante, lamentó haber detectado focos de intolerancia dentro del propio colectivo migrante en España. “Hasta de la misma gente latina se siente un poco de rechazo. Por ser quién somos ya nos hablan como si tuviéramos algún problema”, expuso.
El caso de Alfredo y Benjamín se enmarca en el protocolo de intervención de Accem para personas refugiadas LGTBI+. La organización evalúa esta condición desde las primeras entrevistas y ofrece asistencia psicológica y jurídica. Además, comunica la pertenencia al colectivo al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para la asignación de plazas, favorece la convivencia con personas en circunstancias similares y ubica las plazas en municipios con redes locales de apoyo. Las oficinas de Accem cuentan con cartelería de “espacio seguro” y se promueve el uso de pronombres elegidos por los usuarios.
