La Fundación MANADA, que agrupa a familias de niños y adolescentes con disforia de género, emitió un comunicado en el que critica la implementación de la ESI y defiende la libertad de expresión, tras recibir amenazas de legisladores.
La Fundación MANADA (Madres de Niñas/os y Adolescentes con Disforia de Género Acelerada) emitió un comunicado en el que rechaza las acusaciones de discurso de odio y defiende la descripción de la realidad biológica. La organización representa a cientos de familias que, según afirman, han sufrido las consecuencias de contenidos inapropiados en el marco de la Educación Sexual Integral (ESI) y abordajes que consideran faltos de ética.
En el texto, la fundación relata casos en los que colegios no habrían informado a los padres sobre cambios en el nombre de sus hijos, permitieron el uso de baños del sexo opuesto a menores de edad y exhibieron materiales que generaron malestar en los alumnos. La organización aclaró que no busca la derogación de la ESI, sino que critica su implementación, que consideran contaminada por una ideología sin sustento científico y utilizada con fines político-partidarios.
El comunicado también se refiere a las amenazas y censura que recibió una funcionaria del Gobierno de la Ciudad por parte de legisladores, y advierte sobre un posible retroceso democrático. La fundación sostiene que describir la realidad biológica de dos sexos no constituye discurso de odio, y cuestiona que se considere odio afirmar que solo existen dos sexos en la especie humana.
Finalmente, la organización se dirigió a los legisladores, calificando sus acciones como una vergüenza para la democracia y una amenaza a la libertad de expresión.
