El Batallón de Atención a Emergencias de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) que integró la brigada de Ayuda Humanitaria “Yumare” en Venezuela fue el mismo que rescató a cuatro trabajadores de la mina Santa Fe de Sinaloa hace tres meses.
El Batallón de Atención a Emergencias de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), que integró la brigada de Ayuda Humanitaria “Yumare” para realizar labores de búsqueda en Venezuela tras los recientes terremotos, fue la misma unidad que rescató a cuatro trabajadores de la mina Santa Fe de Sinaloa hace poco más de tres meses.
El coronel Marco Antonio Vázquez Tejeda Burgos, comandante de esa unidad, confirmó que los militares forman parte del mismo batallón, el cual se enfrentó a su primera misión internacional en Venezuela tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 del 24 de junio, que dejaron más de 4 mil fallecidos y 16 mil heridos.
Tras la ceremonia de recepción de los 18 binomios caninos y 264 militares que conformaron el agrupamiento, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el coronel detalló que, ante su reciente creación, las labores previas no eran de la magnitud de la catástrofe en Venezuela.
El Batallón de Atención a Emergencias cumplió tres años de fundado. En ese tiempo se enfrentó a incendios y, con pocos meses de diferencia respecto al despliegue venezolano, protagonizó el rescate de cuatro mineros en Sinaloa. “Rescatamos a dos mineros en Sinaloa, dos cuerpos sin vida y dos mineros”, recordó el coronel Vázquez Tejeda Burgos.
Los trabajadores quedaron atrapados el 25 de marzo cuando una presa de jales se rompió dentro de la mina Santa Fe, ubicada en El Rosario. Las labores de búsqueda fueron intensas debido a la presencia de lodo, sitios con altos niveles de agua y oscuridad. Dos de ellos fueron localizados sin vida, mientras que dos lograron sobrevivir.
Esa experiencia, junto con un adiestramiento intensivo previo en estructuras colapsadas, fue la preparación más cercana a lo que enfrentarían en Venezuela. El comandante afirmó: “Prácticamente esta es la primera experiencia que tiene la unidad al respecto”.
Aunque pertenecen al mismo batallón, los militares que participaron en Sinaloa y Venezuela son diferentes: los primeros se especializaban en buceo y los segundos en rescate en estructuras colapsadas. El coronel explicó que los edificios siniestrados en Venezuela presentaban una dificultad particular: “La mayoría eran edificios de entre diez y quince pisos, con una característica de colapso total”.
Rescate del niño de 9 años
El episodio más complejo de la misión tuvo lugar el domingo 27 de junio en el municipio de Vargas, estado de La Guaira. Un niño de 9 años permanecía atrapado en el interior de un edificio de 12 pisos totalmente derrumbado. El sábado 26, los elementos del batallón ya habían extraído con vida a su madre, de aproximadamente 35 años, del mismo inmueble. Ambas operaciones demandaron entre nueve y doce horas de trabajo continuo de penetración de concreto.
El coronel describió los obstáculos: “Lo más difícil fue accesar hasta donde se encontraba el niño, porque eran varios pisos que había que abrir el concreto y durante la penetración se van encontrando con vigas.” En el caso del menor, el peligro se multiplicó: “Nos encontramos con un aire acondicionado y el aire acondicionado trabaja con gas. Entonces, es un peligro, puede explotar ahí adentro y colapsar lo que queda ahí de espacio.”
Por esa razón, cada avance se realizó con extrema cautela. “Por eso tarda tanto, tantas horas en llevarse a cabo, porque es paso a paso, sin tomar riesgos innecesarios”, explicó. La oscuridad sumó otro factor: “Ahí también nos agarró la noche, ahí cuando el niño estaba siendo rescatado alrededor de las 22:30 horas de un domingo.”
El video del rescate del menor fue ampliamente compartido en redes sociales debido a las labores de los militares para mantener al pequeño despierto y tranquilo. Al salir, se observaba en un estado delicado, pero el coronel señaló que solo presentaba secuelas menores: “(Evolucionó) Muy bien. La verdad es que para el tiempo que ya llevaba ahí, pues obviamente tenía un cierto grado de deshidratación, pero muy fuerte el niño, la verdad. De ahí en fuera no tuvo nada, nada mal.”
El binomio canino que participó en ese rescate, “Cabrio”, su entrenador, el soldado Luis Eduardo Pacheco Bonifaz, y el sargento Julio César Salinas Santamaría, fueron condecorados con el Mérito Militar durante la ceremonia del 10 de julio en la 1ra Zona Aérea Militar de Santa Lucía, Estado de México.
Resultados de la misión en Venezuela
El balance total de la misión incluyó 2 personas rescatadas con vida, 92 cuerpos recuperados, 2 canes rescatados, 2 mil 59 consultas médicas, una intervención quirúrgica y dos traslados. México fue la segunda delegación más grande entre todos los países presentes y la que mayor número de cuerpos recuperó. El coronel aclaró que la recuperación de cuerpos sin vida respondió a una decisión de empatía con las familias: “Los familiares nos pedían el rescate de sus familiares, como estuviera el cuerpo. Prácticamente pues estaban sin vida. Entonces llegamos a los 92 cuerpos en prácticamente trece días de trabajo.”
El agrupamiento “Yumare” se estructuró en dos escalones bajo las órdenes del General Brigadier de Estado Mayor Alejandro Gómez Vargas. El coronel Vázquez Tejeda Burgos explicó: “Nos organizamos en dos escalones, el escalón avanzado y el escalón de retaguardia. El escalón de retaguardia estaba el puesto de mando de mi general junto con el grueso del cuerpo de sanidad, que lo integraron camilleros, enfermeros y médicos militares. Y en el otro escalón me encontraba yo en el área siniestrada con el grueso del batallón, precisamente por la cercanía de los edificios colapsados para atender lo más pronto las emergencias.”
Las jornadas se realizaron en turnos de 6 horas, con descansos para alimentarse y dormir, mientras eran relevados por otros militares. Las labores fueron ininterrumpidas durante los 15 días que permanecieron en territorio venezolano, principalmente en La Guaira. Además, México envió más de 70 toneladas de despensas, insumos y herramientas. Se distribuyeron más de 13 toneladas de medicamentos y se realizó una cirugía a un militar venezolano en un quirófano móvil del Ejército Mexicano, así como la entrega de 8 plantas de luz.
