La empresa anticipó ingresos por US$17.200 millones para el segundo trimestre, por debajo de los US$17.860 millones previstos por el mercado. La compañía reconoció que no se adaptó a tiempo al cambio en las inversiones de sus clientes hacia inteligencia artificial.
Las acciones de IBM cayeron más de un 25% este martes en Wall Street, luego de que la compañía presentara resultados preliminares para el segundo trimestre que quedaron por debajo de las previsiones del mercado. Según informó la agencia AFP, cerca de las 14.20 GMT los papeles cotizaban a US$216,80, encaminándose a registrar la mayor caída diaria de su historia.
IBM anticipó ingresos por US$17.200 millones para el segundo trimestre, un 1% más que en el mismo período del año anterior. La cifra quedó por debajo de los US$17.860 millones que esperaba Wall Street. También informó una ganancia ajustada de US$2,93 por acción, frente a los US$3,01 previstos por los analistas.
La empresa explicó que el resultado no se debió a una caída generalizada de la demanda tecnológica, sino a un cambio en las prioridades de inversión de sus clientes. Las grandes compañías comenzaron a destinar una mayor parte de sus presupuestos a la compra de servidores, memorias y sistemas de almacenamiento vinculados con la inteligencia artificial, ante la expectativa de nuevas subas de precios y problemas de abastecimiento. Ese movimiento desplazó compras que IBM esperaba recibir en otras áreas de mayor rentabilidad, especialmente en su negocio de servidores centrales y software asociado.
El director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna, declaró en una carta dirigida a los inversores: «No nos adaptamos ni nos movimos lo suficientemente rápido». El ejecutivo afirmó que la empresa falló en la ejecución y que varios contratos de gran tamaño no se cerraron dentro de los plazos previstos.
Los ingresos del área de infraestructura retrocedieron un 7%, afectados por el menor desempeño de los servidores centrales. El negocio de software creció un 5%, aunque quedó por debajo de las expectativas. IBM indicó que las preocupaciones por la ciberseguridad desviaron la atención de algunos clientes y demoraron decisiones de compra.
Entre los datos positivos, Red Hat, la compañía de software de código abierto adquirida por IBM, aumentó sus ingresos un 11%. También creció un 37% el negocio de servidores y almacenamiento distribuido. La caída de IBM también presionó a otras compañías de software y servicios tecnológicos en el mercado.
