El Pentágono confirmó la muerte de dos soldados de Estados Unidos y la desaparición de otro tras un ataque con misiles balísticos y drones lanzados por Irán contra posiciones estadounidenses en Jordania.
Buenos Aires, 18 julio (NA)— Dos militares estadounidenses murieron y otro permanece desaparecido tras una serie de ataques con misiles balísticos y drones lanzados por Irán contra posiciones de Estados Unidos en Jordania, informó el Pentágono.
El Comando Central (CENTCOM) confirmó que los hechos ocurrieron el viernes por la noche, durante la séptima jornada consecutiva de hostilidades en la región.
Los fallecidos son los primeros soldados estadounidenses muertos desde que Washington retomó las operaciones ofensivas el 7 de julio, luego de que el presidente Donald Trump declarara terminado el alto el fuego acordado en junio.
CENTCOM indicó que cuatro militares heridos fueron evacuados a hospitales jordanos y dados de alta horas después, mientras que otros efectivos tratados por lesiones menores regresaron a sus funciones.
El militar desaparecido fue reportado como “missing in action”, y equipos de búsqueda jordanos y estadounidenses rastrean la zona fronteriza donde se produjo el ataque.
Fuentes de seguridad citadas por Al-Mamlaka TV señalaron que los misiles iraníes fueron interceptados parcialmente por sistemas Patriot desplegados en el norte de Jordania, aunque algunos proyectiles impactaron en instalaciones logísticas.
En su comunicado, CENTCOM afirmó que las fuerzas estadounidenses atacaron “infraestructura de vigilancia, depósitos subterráneos de armas y capacidades marítimas iraníes” en respuesta a la ofensiva. El organismo pidió esperar 24 horas para divulgar las identidades de los militares fallecidos, conforme al protocolo de notificación a familiares.
La escalada coincide con nuevos bombardeos de Estados Unidos sobre instalaciones civiles y energéticas en el sur de Irán. Medios como Al Jazeera y AP reportaron daños en plantas de electricidad y desalinización en Hormozgán y en la isla de Qeshm, afectando el suministro de agua a miles de personas. IRNA confirmó que tres puentes y dos túneles fueron alcanzados, interrumpiendo rutas hacia Bandar Abbas, el principal puerto iraní.
Irán, por su parte, lanzó ataques contra Kuwait, Bahréin y Arabia Saudita. Las autoridades kuwaitíes informaron que una planta de desalinización y una instalación petrolera fueron alcanzadas, provocando incendios y la suspensión temporal del espacio aéreo.
Kuwait Airways reprogramó la mayoría de sus vuelos. En Bahréin y Arabia Saudita sonaron alarmas antiaéreas durante la madrugada, mientras que Irak reportó el derribo de drones sobre Erbil.
El viceministro iraní Kazem Gharibabadi declaró a la televisión estatal que Teherán dejó de cumplir el acuerdo provisional firmado con Estados Unidos hace un mes, acusando a Washington de “violaciones reiteradas”. La Guardia Revolucionaria advirtió que los países que albergan tropas estadounidenses “deben prepararse para una respuesta correspondiente”.
La batalla por el estrecho de Ormuz —por donde solía transitar cerca del 20% del petróleo mundial— se convirtió en el eje de la confrontación. Expertos citados por Financial Times alertaron que los ataques a infraestructura crítica elevan el riesgo para la navegación comercial y podrían impactar en los precios globales de la energía.
