Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron un ataque conjunto contra milicias iraquíes respaldadas por Irán, lo que provocó una respuesta de Teherán y puso en duda la continuidad del alto el fuego.
La tensión en Medio Oriente escaló este miércoles luego de que Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaran un ataque conjunto contra milicias iraquíes respaldadas por Irán. La operación provocó una respuesta de Teherán y puso en duda la continuidad del alto el fuego alcanzado días atrás.
Según informaron ambos gobiernos, los bombardeos estuvieron dirigidos contra posiciones de grupos armados apoyados por Irán en territorio iraquí. La ofensiva fue presentada como una represalia por los recientes ataques con drones contra instalaciones petroleras sauditas, que según Washington y Riad fueron lanzados desde Irak por organizaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní.
El Comando Central de Estados Unidos aseguró que aviones estadounidenses y sauditas destruyeron depósitos logísticos y arsenales utilizados por esas milicias. «Aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron múltiples instalaciones logísticas y de armas de terroristas en el este de Irak en una fuerte respuesta a más de 30 ataques con drones aéreos dirigidos por el IRGC en las últimas 72 horas», señaló el organismo militar.
Tras los bombardeos, Irán aseguró que lanzó misiles contra bases militares estadounidenses en Jordania y contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. El Ejército jordano informó que interceptó y destruyó cinco misiles disparados desde territorio iraní. Medios estatales iraníes denunciaron un nuevo bombardeo estadounidense sobre la ciudad fronteriza de Piranshahr, en el noroeste del país.
El presidente Donald Trump prometió responder si continúan los ataques contra tropas estadounidenses o contra infraestructura energética saudita. «Les daremos duro», afirmó en declaraciones a Fox News. No obstante, también dejó abierta la posibilidad de nuevas negociaciones con Irán. «Vamos a dejar que sigan hablando», agregó.
Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de milicias chiitas respaldadas por Irán e incorporadas formalmente a las fuerzas de seguridad iraquíes, informaron que los ataques dejaron 20 combatientes muertos y 32 heridos. El Gobierno iraquí rechazó los bombardeos y calificó la ofensiva como una violación de su soberanía. La presidencia del país denunció que el ataque resultó «inaceptable» y convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional.
La operación marcó la primera vez que Arabia Saudita reconoció oficialmente haber participado junto a Estados Unidos en bombardeos contra milicias proiraníes. Desde el Ministerio de Defensa saudita aseguraron que el reino «no busca una escalada, pero responderá a cualquier agresión que enfrente».
En el estrecho de Ormuz, la Guardia Revolucionaria informó que interceptó tres petroleros que navegaban por una «ruta insegura e ilegal» y advirtió que continuará ejerciendo un «control total» sobre la vía. El barril de crudo Brent subió 3,1% y alcanzó los u$s 84,58.
