La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, visitó la Argentina y sostuvo que la pobreza se redujo del 50% al 20% durante la gestión de Javier Milei. El organismo destacó el programa económico, mientras que desde el Observatorio de la Deuda Pública se cuestionaron los datos y las consecuencias sociales del ajuste.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegó a la Argentina y afirmó que la pobreza pasó del 50% al 20% durante la gestión del presidente Javier Milei. La declaración fue realizada en el marco de una visita oficial que incluyó reuniones con funcionarios del Gobierno y un recorrido por Vaca Muerta.
Según datos difundidos por el Observatorio de la Deuda Pública, la pobreza al finalizar el gobierno de Alberto Fernández era del 41,7% y en el último semestre se ubicó en aproximadamente el 30%. La diferencia entre esa cifra y la mencionada por Georgieva fue señalada como significativa por la entidad.
Georgieva también mencionó a Bulgaria como ejemplo de país que logró mejorar tras atravesar circunstancias difíciles. Señaló que, al igual que ocurrió allí, la Argentina podría experimentar un cambio positivo. Sin embargo, el Observatorio de la Deuda Pública indicó que Bulgaria, tras aplicar políticas de privatizaciones y ajuste, sufrió una crisis demográfica y social: su población pasó de nueve millones a poco más de seis millones, y se convirtió en uno de los países con mayor pobreza y desigualdad dentro de la Unión Europea.
Durante su estadía, Georgieva participó de una cena con un grupo de empresarios de grandes bancos, del sector energético, financiero, tecnológico y agroexportador, entre ellos representantes de IRSA, Pan American Energy, Mercado Libre, Ualá y AmCham. No hubo presencia de pequeñas y medianas empresas ni de industriales textiles o comerciantes.
El Observatorio de la Deuda Pública señaló que más de 26.000 empresas dejaron de existir durante el período, y que el consumo y el salario real continuaron en caída. También se indicó que la inflación no desapareció, sino que previamente afectó salarios, jubilaciones y ahorros.
Georgieva sugirió que los argentinos saquen los dólares del colchón para contribuir al funcionamiento de la economía. La entidad consideró que esa expresión evidencia las dificultades del modelo económico respaldado por el FMI, que requirió un acuerdo por US$ 20.000 millones en 2025 y un swap del Tesoro de los Estados Unidos.
La deuda de la Argentina con el FMI supera los US$ 59.000 millones. En 2026, el país deberá afrontar pagos por aproximadamente US$ 7.500 millones, más los intereses anuales que condicionarán el destino de una parte de la riqueza nacional.
El Observatorio de la Deuda Pública recordó que la relación de la Argentina con el FMI comenzó en 1957 y que el primer acuerdo stand-by fue firmado en 1958. Señaló que los programas del organismo incluyeron condicionalidades que afectaron la economía y la sociedad, y que la estructura institucional del FMI posee prerrogativas e inmunidades excepcionales frente a los Estados miembros.
La entidad concluyó que el FMI evalúa los programas económicos por su capacidad para garantizar el pago de la deuda y el cumplimiento de metas fiscales, aun cuando ello implique deteriorar el aparato productivo y ampliar la desigualdad.
