El Comité Nacional de la UCR mantiene reuniones con los senadores del bloque para que voten en contra de la reforma a la ley que limita la venta de tierras a extranjeros. La sesión está prevista para el próximo jueves y el oficialismo no cuenta con los votos garantizados.
El Comité Nacional de la UCR, presidido por Leonel Chiarella, inició una serie de reuniones individuales con los senadores del bloque para solicitarles que rechacen la reforma a la ley de Tierras, que establece límites a la venta de tierras a extranjeros. La iniciativa será tratada en la sesión del próximo jueves, convocada por la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El proyecto, impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, busca modificar la ley sancionada en 2011, que fija un límite del 15% a la venta de tierras a nivel nacional, provincial y municipal para personas o empresas extranjeras. Según fuentes parlamentarias del oficialismo, la votación se prevé “difícil” y no hay certeza sobre la cantidad de votos a favor.
El bloque de La Libertad Avanza, conducido por Patricia Bullrich, intenta obtener la media sanción para girar el texto a la Cámara de Diputados. Ante la posibilidad de un empate en la votación, la vicepresidenta Villarruel podría ser quien defina el resultado. En ocasiones anteriores, Villarruel se expresó en contra de los cambios a la ley.
El Comité Nacional de la UCR difundió un comunicado titulado “La soberanía se defiende cuidando nuestra tierra”, en el que sostiene que “debe haber un límite” a la venta de tierras a extranjeros. Además, mencionan que países como Estados Unidos, Nueva Zelanda, Austria, Australia, Canadá y Francia han adoptado normativas en ese sentido.
Desde el comité también señalaron que la venta de tierras a extranjeros alcanza el 5% del total, por lo que “no se ve la necesidad” de modificar el límite vigente. Asimismo, indicaron que existen zonas donde el límite actual se incumple y que los cambios no representarían beneficios para los productores locales.
Los senadores que responden a gobernadores con vínculos con la Casa Rosada, como los de Mendoza y Chaco, son considerados los más difíciles de convencer. Las negociaciones se extenderían hasta el día de la sesión.
