El profesor de Derecho de Yale, Samuel Moyn, analiza en una entrevista la concentración de poder y riqueza en manos de los estadounidenses mayores y su impacto en la democracia, la economía y las generaciones más jóvenes.
El profesor de la Facultad de Derecho de Yale, Samuel Moyn, sostiene que la concentración de riqueza y poder entre los estadounidenses mayores constituye una crisis que no recibe la atención que merece. En una entrevista con el columnista Ross Douthat, Moyn presentó su libro ‘Gerontocracia en Estados Unidos’, en el que examina cómo los adultos mayores han acumulado influencia en la política, la economía y otras instituciones, y las consecuencias que esto tiene para las generaciones más jóvenes.
Moyn señaló que la permanencia en el poder de los políticos de edad avanzada, como el senador Mitch McConnell o la difunta jueza de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg, responde a factores existenciales y psicológicos, como el miedo al declive y la muerte. También mencionó que las estructuras políticas y económicas de Estados Unidos, como la ausencia de límites de mandato para los jueces federales y la abolición de la jubilación obligatoria en la mayoría de los sectores, facilitan esta dinámica.
En cuanto a las políticas públicas, Moyn afirmó que las personas mayores tienden a priorizar la estabilidad y la protección de sus beneficios, como Medicare y la Seguridad Social, lo que puede influir en la asignación de recursos. Según el profesor, esto se refleja en una menor prioridad dada a temas como el cambio climático y la inmigración, aunque reconoció que estas posturas no son exclusivas de un sector ideológico.
El profesor también analizó la brecha de riqueza entre generaciones, señalando que los estadounidenses mayores, especialmente en los estratos más altos, se han beneficiado de exenciones fiscales y de la valorización de activos como la vivienda. Moyn propuso medidas como límites de edad para cargos políticos, cuotas juveniles en órganos de gobierno, y una revisión del sistema tributario para abordar la desigualdad intergeneracional.
Finalmente, Moyn destacó la necesidad de un diálogo intergeneracional que reconozca los intereses de las personas mayores sin descuidar los de los jóvenes, y advirtió sobre los riesgos de una confrontación generacional. La entrevista fue publicada originalmente por The New York Times.
