El Departamento de Finanzas de Nueva York difundió una base con más de 900 mil propiedades y notificó a 17 mil propietarios. Abogados especializados cuestionan la claridad del proceso.
El nuevo impuesto a las segundas viviendas en Nueva York generó consultas entre propietarios y abogados especializados en derecho tributario. El Departamento de Finanzas publicó el viernes 24 de julio un listado preliminar con más de 900 mil propiedades que podrían estar alcanzadas por el gravamen conocido como “pied-à-terre”, dirigido a inmuebles que no constituyen la residencia principal de sus dueños.
Según informó Gothamist, la entidad notificó por carta a 17 mil direcciones que la ciudad considera potencialmente alcanzadas. Esa diferencia entre el total de registros y las notificaciones generó consultas entre propietarios que interpretaron que deberían pagar el nuevo cargo.
El abogado Ben Williams, responsable del área de impuestos inmobiliarios del estudio Rosenberg & Estis, afirmó que recibió numerosas consultas desde la publicación del listado. “Estamos siendo inundados con llamadas y correos electrónicos de propietarios de cooperativas, condominios y casas. No entiendo por qué decidieron hacerlo de esta manera”, declaró al medio neoyorquino.
El impuesto fue presentado por el alcalde Zohran Mamdani en abril como una herramienta para incrementar la recaudación destinada a programas sociales. En esta primera etapa, alcanza a casas unifamiliares valuadas en más de US$5 millones, cooperativas y condominios con un valor mínimo de US$1 millón, e inmuebles que no constituyan la residencia principal de su propietario.
Durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento, Mamdani defendió el mecanismo implementado. “Estamos comprometidos a garantizar que este impuesto solo recaiga sobre quienes poseen una segunda vivienda valorada en más de US$5 millones”, sostuvo. También explicó que el envío anticipado de notificaciones busca permitir que los propietarios corrijan posibles errores antes de la entrada en vigor del gravamen.
Entre los casos citados por Gothamist figura el de Michael LaPayower, residente de Staten Island, quien afirmó vivir en la misma vivienda desde 2011 y manifestó su sorpresa al encontrar su propiedad dentro del listado. Otra propietaria, Karen Young, del Upper West Side, contó que recibió una carta pese a que el inmueble constituye su residencia habitual. Según explicó, debió contratar a un abogado para reunir la documentación necesaria y demostrar que no corresponde aplicar el impuesto. “Todo el sistema transmite la idea de que uno es culpable hasta demostrar lo contrario”, aseveró.
Los propietarios tienen plazo hasta el 21 de agosto para presentar la documentación y solicitar una exención si consideran que fueron incluidos por error.
El abogado Adrian Diaz, del estudio Hogan Lovells Cadwalader, señaló que varios de sus clientes recibieron cartas aunque utilizan esas propiedades como residencia principal. “Da la impresión de que la ciudad envió avisos a todos los inmuebles que superan el umbral de valor y luego pregunta si realmente se trata de una segunda vivienda”, remarcó.
Desde la administración municipal respondieron que el procedimiento se ajusta a la legislación estatal que creó el gravamen. Una portavoz de la gobernadora Kathy Hochul indicó que la ley solo exige incorporar el impuesto a los registros públicos y sostuvo que las consultas sobre su aplicación corresponden al Ayuntamiento de Nueva York.
