En Argentina, 2,99 millones de jóvenes de entre 18 y 29 años en situación de vulnerabilidad no cuentan con cobertura privada de salud y dependen del sistema público. El presupuesto nacional 2026 prevé reducir las metas de atención en programas de salud mental y consumos problemáticos.
En Argentina, 4.145.458 jóvenes de entre 18 y 29 años se encuentran en situación de vulnerabilidad, según un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Esta condición implica no acceder a educación más allá de la primaria, a bienes y servicios básicos o a una vivienda digna. De ese total, que representa el 48,9% de la población en ese rango etario, 2,99 millones no cuentan con cobertura privada de salud.
El presupuesto nacional 2026, publicado en la página web del Ministerio de Economía, proyecta atender menos pacientes que en 2025 en el programa de Asistencia para la salud mental y consumos problemáticos, ejecutado a través del Hospital Nacional especializado “Lic. Laura Bonaparte”. Para este año, el programa programó atender 40.000 pacientes ambulatorios, 25.000 menos que en 2025, y 12.000 consultas de urgencias telefónicas, 6.800 menos que el año anterior. Las metas de acciones de prevención en la comunidad, que en 2025 preveían incluir a 5.000 personas, no figuran en el presupuesto.
El estudio de la UBA, titulado “Jóvenes vulnerables en la Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro”, indica que siete de cada diez jóvenes en situación de vulnerabilidad experimentan nervios o ansiedad. La situación afecta al 80% de las mujeres y al 67,7% de los varones. El documento señala que “los signos de malestar psicológico no constituyen experiencias excepcionales, sino que forman parte de la vida cotidiana, lo cual refuerza la multidimensionalidad de la vulnerabilidad, involucrando dimensiones materiales y también subjetivas”.
Este medio consultó al Ministerio de Salud sobre las razones de la reducción de metas, pero no obtuvo respuesta al momento de la publicación.
El nivel de cobertura en salud se relaciona con la inserción laboral de los jóvenes. El relevamiento de la UBA indica que el 72,7% de los jóvenes vulnerables depende del sistema público de salud. En niveles educativos más altos, la cobertura por obra social aumenta al 34,8%, según el estudio, debido al acceso a trabajos formales. En términos de género, el 68,4% de los varones se atiende en hospitales públicos, mientras que el 78,8% de las mujeres depende exclusivamente del sistema público.
Según el estudio, casi siete de cada diez jóvenes de sectores vulnerados trabajan, pero solo el 15% cuenta con empleo registrado. La tasa de ocupación es más alta entre varones y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en comparación con el resto del país.
El documento define vulnerabilidad según el Índice de Privación Material de los Hogares (IPMH) del INDEC: personas con máximo nivel de instrucción primario, o que integran hogares con privaciones económicas o estructurales, como falta de alimentos, vestimenta, servicios esenciales o vivienda de calidad.
En cuanto al endeudamiento, un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG) basado en datos oficiales indica que 3,6 millones de personas tienen créditos considerados “irrecuperables”, 2,3 millones más que hace un año. La mitad de esos créditos tienen un atraso promedio de $309.000. Los jóvenes de 15 a 29 años registran un crecimiento del 85% en esta condición en los últimos doce meses.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) informa que el 38,4% de los jóvenes de 18 a 34 años está en mora, y el 80% de esas moras corresponde a billeteras virtuales. En la franja de hasta 24 años, el 40,9% de los créditos otorgados por bancos y billeteras son morosos.
