El presidente Javier Milei partió este miércoles por la noche hacia Ecuador para una agenda de actividades que incluye una reunión bilateral con el mandatario Daniel Noboa y su participación en la asunción de Abelardo de la Espriella en Colombia. El viaje se extenderá por casi 72 horas.
El presidente Javier Milei partió rumbo a Ecuador este miércoles por la noche en el marco de una serie de actividades de agenda en el exterior que lo mantendrán fuera del país por casi 72 horas y mientras se debate la ley de inviolabilidad de la propiedad privada en el Senado. El jueves, el jefe de Estado será recibido en un encuentro bilateral por su par ecuatoriano, Daniel Noboa, y el viernes participará en la asunción de Abelardo de la Espriella, en Colombia.
El vuelo del jefe de Estado despegó a las 20 (hora argentina) con destino a la ciudad de Quito. Está previsto que el Presidente llegue durante la madrugada del jueves y, tras unas horas de descanso, comience con las actividades programadas.
Según pudo saber LA NACION, la agenda de Milei iniciará a las 15 (hora argentina). Allí participará de una ofrenda floral en la Plaza de la Independencia, en el centro histórico de la capital ecuatoriana. Una vez finalizado el evento será recibido por Noboa, en un encuentro bilateral en la casa de gobierno, en la que también estarán presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller, Pablo Quirno.
Más tarde, alrededor de las 16.30, se realizará una firma de acuerdos bilaterales entre la Argentina y Ecuador y a continuación, Milei tendrá un encuentro con representantes de las cámaras automotrices argentinas en el país.
No obstante, su paso por Ecuador finalizará con una última actividad a las 19, donde el canciller Quirno será uno de los invitados principales a la apertura del Foro Económico, en el Hotel Swissôtel. Tras ello, dos horas después, está en agenda que parta el vuelo que trasladará a Milei y su comitiva a Santiago de Cali, en Colombia.
El viaje no debería demorar más de dos horas con la intención de que el mandatario arribe alrededor de la medianoche del viernes y temprano por la mañana retomará las actividades. La primera de ellas está prevista para las 11.30: una reunión bilateral con el ministro de Relaciones Exteriores del Estado de Israel, Gideon Sa’ar.
Al mediodía (aunque con el horario aún a confirmar) Milei mantendrá otro encuentro bilateral. En este caso con De la Espriella, el nuevo presidente de Colombia. En ambas reuniones estarán presentes la hermana del titular del Poder Ejecutivo y el canciller Quirno.
Por la tarde, a las 17, Milei acudirá a la ceremonia de juramentación y toma de posesión de Abelardo de la Espriella como presidente, con quien comparte afinidad política y a quién saludó al conseguir la victoria en las elecciones presidenciales, donde venció a la opción oficialista encabezada por Iván Cepeda.
El rally en el exterior de Milei finalizará el sábado a la madrugada cuando emprenda el vuelo de regreso a la Argentina. El horario estimado de partida serán las 4.30 en un viaje directo desde Santiago de Cali a Buenos Aires. Su llegada al país se prevé para ese mismo día al mediodía.
Sesión en el Senado
Este jueves, mientras el jefe de Estado cumple con sus obligaciones en Ecuador y Colombia, el Senado llevará a cabo una tensa sesión en el Congreso en la que se debatirá ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que despertó un fuerte rechazo de la oposición y críticas de una parte de la sociedad civil.
En la previa al debate en el recinto, el foco de la discusión se centró en el capítulo de venta de tierras a extranjeros. El Gobierno, tras presumir una aparente derrota legislativa, decidió quitar ese apartado del proyecto, oyendo también a las voces de los partidos dialoguistas que comenzaron a cuestionarlo, luego de percibir opiniones negativas generalizadas en la sociedad. Incluso esta se materializó con una masiva convocatoria a una marcha en la plaza del Congreso, que contará con la participación del kirchnerismo y la izquierda desde las 14.
Tal como informó LA NACION, luego de que se dé de baja el capítulo de venta de tierras a extranjeros, uno de los que más impulsaba el oficialismo, en la Casa Rosada se quejaron de que el Congreso “se dejó llevar” por las campañas opositoras y trinaron porque esto complique la llegada de inversiones al país.
