El XVII Foro Latinoamericano de Educación, organizado por Santillana, se presentará los días 12 y 13 de agosto de 2026 en la Biblioteca del Congreso de la Nación. El documento base, elaborado por un licenciado en Ciencias de la Educación, aborda la transición del rol administrativo al liderazgo pedagógico en las escuelas.
El XVII Foro Latinoamericano de Educación, organizado por Santillana, se presentará los días 12 y 13 de agosto de 2026 en el auditorio de la Biblioteca del Congreso de la Nación, en la ciudad de Buenos Aires. El evento tendrá como base un documento elaborado por un licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Buenos Aires, cuyo contenido aborda la situación actual de la dirección escolar y la necesidad de una transición hacia un liderazgo pedagógico.
Según el documento, la dirección de instituciones educativas enfrenta un escenario caracterizado por incertidumbres permanentes, demandas crecientes, tensiones sociales y transformaciones culturales. El texto sostiene que la función directiva no puede limitarse a tareas administrativas, sino que debe orientarse a conducir comunidades educativas capaces de aprender y sostener proyectos colectivos.
El documento señala que la calidad de una escuela depende en gran medida de la calidad de quienes la conducen, aunque aclara que el director no es un héroe solitario, sino que tiene la responsabilidad de generar condiciones para que docentes, estudiantes y familias desarrollen su potencial. En ese marco, se menciona que los sistemas educativos con mejores resultados han comprendido que dirigir una escuela es una profesión específica con competencias propias y formación diferenciada.
En cuanto a las experiencias internacionales, el texto indica que los sistemas educativos más sólidos otorgan a los directivos mayores niveles de autonomía para tomar decisiones pedagógicas, los incluyen en la construcción de proyectos institucionales, promueven el trabajo en redes y ofrecen formación continua. Además, se destaca que el liderazgo se ejerce desde la legitimidad construida cotidianamente y no desde la autoridad formal del cargo.
El documento afirma que en América Latina comienzan a consolidarse experiencias que fortalecen la profesionalización de la función directiva, amplían la autonomía institucional y generan instancias específicas de formación. En Argentina, sin embargo, el rol directivo permanece condicionado por procedimientos administrativos y escasos márgenes de decisión, según el texto.
La formación de los directivos también es abordada en el documento, que la describe como fragmentaria y poco articulada con las complejidades reales de conducir una institución educativa. Se sostiene que no alcanza con haber sido un buen docente para enfrentar los desafíos del liderazgo escolar.
El texto concluye que profesionalizar la función directiva implica construir una carrera de liderazgo educativo, ofrecer formación específica antes y durante el ejercicio del cargo, generar condiciones laborales acordes, favorecer el trabajo colaborativo entre directivos y ampliar la autonomía con mecanismos de evaluación. También se menciona que el liderazgo no pertenece únicamente al director, sino que debe distribuirse entre supervisores, equipos de conducción, docentes y comunidades.
El documento fue elaborado para el XVII Foro Latinoamericano de Educación y su presentación está prevista para los días 12 y 13 de agosto de 2026.
