Un sismo de 6,8 grados de magnitud sacudió un hospital en Kumamoto, Japón, mientras un equipo médico realizaba una cirugía abdominal. Las imágenes de seguridad registraron la reacción del personal.
Un terremoto de 6,8 grados de magnitud sacudió el Hospital General de Kumamoto, en Japón, el 28 de julio a las 16:30, mientras un equipo médico realizaba una cirugía abdominal. El sismo, con epicentro a diez metros de profundidad, dejó un saldo de 39 muertos y 170 heridos en la región de Kyushu.
Las cámaras de seguridad del quirófano registraron el momento en que la estructura comenzó a temblar. Los materiales médicos se desplazaron y dos de los cinco presentes cayeron al suelo. Dos cirujanos intentaron sostener la camilla del paciente para evitar que se moviera. El hospital perdió la luz por un segundo y luego la recuperó.
Tras el temblor, los asistentes levantaron los materiales caídos y reorganizaron la sala. Los cirujanos continuaron la intervención sin inconvenientes. Según el portavoz del hospital, Shotaro Yoshihara, las cuatro operaciones que se realizaban en ese momento se completaron con éxito.
Yoshihara declaró a un medio local: «Fue un caos total. Cada uno tuvo que dar un paso al frente y afrontar la situación lo mejor que pudo». También afirmó: «Sería un golpe devastador que un hospital de gran escala como el nuestro no pudiera prestar atención médica. Todos trabajamos con el máximo esfuerzo para recuperar la operatividad rápidamente».
El terremoto afectó principalmente la isla de Kyushu, a unos 900 kilómetros al suroeste de Tokio. En el centro comercial AEON en Kashima, una explosión posterior a la evacuación provocó el derrumbe de techos y paredes, dejando expuesta la estructura metálica. Las imágenes mostraron escombros y rescatistas revisando el lugar.
El Servicio Geológico de Estados Unidos informó inicialmente una magnitud de 7,1, que luego revisó a 6,8. En Japón, el sismo alcanzó el nivel máximo de la escala Shindo, que mide la intensidad percibida del movimiento.
