El Concejo Deliberante de Tigre aprobó una excepción para construir una torre de 20 pisos sobre la Ruta 27, tres meses después de haber fijado un límite de seis niveles para ese corredor. La votación contó con el respaldo del bloque oficialista y dos concejales de La Libertad Avanza.
El Concejo Deliberante de Tigre aprobó una torre de 20 pisos sobre la Ruta 27 mediante una excepción a la norma urbanística que, tres meses antes, había establecido un máximo de seis niveles para ese corredor. La decisión se tomó en una sesión en la que el bloque oficialista aportó nueve votos afirmativos, junto con dos de La Libertad Avanza y uno de Juntos por Tigre.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el proyecto para el predio donde funcionó el colegio Northville recibió 12 votos a favor: nueve de concejales alineados con el intendente Julio Zamora, uno de Marcelo “Pelé” Barrios (Juntos por Tigre) y dos de los libertarios Juan José Cervetto y Diego Avancini. La autorización se basó en el artículo 17 de la ordenanza sancionada a fines de abril, que permite al Concejo aprobar excepciones para emprendimientos específicos.
El bloque Fuerza Tigre, liderado por Sebastián Rovira, votó en contra, al igual que Juan Furnari y Josefina Pondé. Los ediles vinculados a Segundo Cernadas se abstuvieron. En La Libertad Avanza hubo división: dos concejales acompañaron al oficialismo y dos se opusieron.
La discusión previa a la sesión fue reportada por portales locales el 10 de agosto, cuando se conoció que el expediente tenía dictamen de comisión y sería incorporado al orden del día. Desde la oposición se recordó que el artículo 17 había sido cuestionado durante el debate de la norma porque podría permitir que los límites se negocien caso por caso.
Conurbano Político indicó que intentó obtener la posición del oficialismo antes de la votación y no recibió respuesta. Tras la aprobación, fuentes públicas detallaron la cantidad y procedencia de los votos, pero no ofrecieron una fundamentación técnica del bloque de Zamora que explicara el cambio de seis a 20 pisos.
El caso se enmarca en un contexto de antecedentes judiciales: medios locales señalaron que la Justicia había frenado nuevas autorizaciones de torres hasta que el Municipio y el Concejo debatieran parámetros actualizados de altura y perfiles urbanos. La nueva ordenanza buscaba ordenar ese escenario.
No existe, en las fuentes examinadas, una resolución que declare ilegal la autorización ni elementos para atribuir un delito a los concejales que la votaron. La crítica se limita al ámbito político y urbanístico: el oficialismo presentó una regla de seis niveles y luego utilizó la cláusula de excepción para habilitar 20, sin que se haya difundido una justificación técnica pública que explique la proporción del cambio.
Con la votación consumada, la gestión de Zamora deberá publicar el expediente completo, los estudios de impacto y los fundamentos que sostienen el apartamiento. Solo esa documentación permitirá evaluar si se trató de una excepción objetiva o del inicio de una secuencia en la que cada torre obtenga su propia norma.
